El abogado Julen Madariaga fue uno de los fundadores y primeros dirigentes de ETA en 1958, aunque en los últimos años se ha mostrado crítico con la banda terrorista hasta el punto de haber participado en la creación de Aralar, partido de cuya ejecutiva forma parte. Nacido en Bilbao el 11 de octubre de 1932, fue dos décadas después uno de los fundadores de Ekin, embrión de la futura ETA. A principios de los sesenta, se exilió en Francia, cuyo gobierno le prohibió primero residir en los doce departamentos más cercanos a la frontera española y, después, dictó una orden de confinamiento. Tras denegársele el asilo en Bélgica, se trasladó a Argelia. Regresó unos años más tarde, pero en 1972 fue expulsado a Chile. En los ochenta, fue detenido en Francia por el 'caso Sokoa', aunque quedó en libertad. El 31 de mayo de 1988 fue detenido de nuevo acusado de haber fabricado en las instalaciones de una empresa de su propiedad imanes para bombas de ETA. La Policía descubriría días después en su domicilio un zulo con maquinaria para fabricar armas. Fue condenado a 4 años de cárcel. En 1991, quedó en libertad y se instaló en Bilbao, donde comenzó a trabajar como abogado. En esta etapa, empezó a mostrarse muy crítico con los sectores más duros de KAS y con ETA. Tras el asesinato del concejal del PP Gregorio Ordóñez, en 1995, anunció su baja en HB.