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El Ayuntamiento cederá a la UPV el suelo de la vieja Feria para el campus tecnológico
Azkuna ratifica su compromiso con la ciudad universitaria en el primer pleno sobre el estado de la villa
El Ayuntamiento cederá a la UPV el suelo de la vieja Feria para el campus tecnológico
CÓMODO. Los partidos evitaron el cuerpo a cuerpo y Azkuna superó el primer debate sobre la villa sin apuros. / FOTOS DE LUIS ÁNGEL GÓMEZ
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El campus tecnológico de Bilbao, uno de los motores del segundo arreón de la ciudad, recibió ayer un impulso definitivo. Tras el acuerdo anunciado por la Diputación para facilitar su creación con dinero y terrenos en Basurto, el alcalde ratificó ayer su compromiso con la ciudad universitaria al manifestar «la disposición del Gobierno municipal» a ceder los suelos de la vieja Feria a la Universidad del País Vasco, con el fin de que pueda instalar en ellos el futuro recinto, de 25.000 metros cuadrados. Con este respaldo, la UPV tiene ya casi plenas garantías para iniciar en breve las obras del nuevo campus, dedicado a las ingenierías y a la investigación y el desarrollo.

Iñaki Azkuna aprovechó el primer debate sobre el estado de la villa para marcar los retos de su gestión en la recta final del mandato, entre los que destacó la apuesta porque la UPV tenga un referente claro en Bilbao. La cesión municipal tiene un plazo de 50 años con una cláusula que obligará a la institución que lidera Juan Ignacio Pérez a devolver la parcela si cambia el uso universitario.

«Este pleno tendrá que mojarse en pocos meses y decidir sobre la finalidad de los terrenos de la Feria», avisó durante la sesión extraordinaria. Todo apunta a que la UPV no tendrá problemas para hacerse con los suelos porque el equipo de Azkuna (PNV-EA-EB), que gobierna con mayoría, respalda la cesión y, además, la oposición ve con buenos ojos el proyecto.

La institución académica se asegura así su presencia en Basurto, ya que la Diputación y el Ayuntamiento son los propietarios mayoritarios de la vieja Feria, con un 37% y 32 %, respectivamente. Otra cosa es la solución que se dé al campo del Athletic, aún pendiente.

Azkuna situó la ciudad universitaria, refrendada con el «apoyo» al traslado de la facultad de Medicina a la vera del hospital de Basurto, como uno de los pilares de su mandato. Inmersa en plena regeneración urbanística, el futuro de la ciudad, apuntó, debería girar sobre el conocimiento, los servicios y las nuevas tecnologías.

Apoyo a la regeneración

En una sesión que de extraordinaria sólo tuvo el nombre, la oposición arremetió, con moderación, contra el modelo de ciudad del equipo de Azkuna. El portavoz del PP, Antonio Basagoiti, le reconoció los méritos en la regeneración, pero censuró la falta de un proyecto estratégico que defina los motores del crecimiento. Basagoiti denunció que la economía con mejora al compás del auge urbanístico y vino a decir que Bilbao tiene un buen traje, «pero nada en los bolsillos».

El PSE lamentó «la pérdida de liderazgo» de Bilbao con Azkuna, al que reprochó que no se rebele contra «las intromisiones» de otras instituciones. Su portavoz, Txema Oleaga, dijo que sólo le ha visto una vez «manifestar su descontento», cuando Educación decidió ubicar el Conservatorio Superior en San Sebastián. Oleaga le dio «un suspenso» en el día a día: «Se preocupa más del cemento que de las personas». Ibon Areso (PNV) lo negó con una retahíla de logros municipales, apoyado por sus socios, EB y EA, que criticaron a la oposición por no «presentar una alternativa».

El debate confirmó un giro en las complicidades. Mientras Azkuna y Basagoiti se profesaron mutuo «respeto», el alcalde y Oleaga coincidieron en que ahora no están de acuerdo «en casi nada».



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