El lehendakari Juan José Ibarretxe ha afirmado que el proceso de paz necesita de una tregua "de arriba abajo y sin colectivos excluidos" para poder avanzar y ha invitado a superar "el ruido político, mediático y judicial". Ibarretxe ha enviado un mensaje de optimismo porque, a su juicio, "somos muchos más los que estamos comprometidos que esto salga bien que los que están comprometidos con que esto no vaya".
El presidente vasco ha realizado estas declaraciones durante la celebración de la asamblea anual de SEA-Empresarios Alaveses. El acto ha contado con la participación del presidente de la patronal alavesa, Carlos Zarceño, y el máximo responsable de la CEOE, José María Cuevas. Todos ellos han coincidido en expresar su esperanza en que el proceso abierto tras la tregua de ETA concluya con el fin del terrorismo.
Ibarretxe ha afirmado que la mayoría de los ciudadanos vascos, incluidos los empresarios, comparten un "optimismo sereno" ante la oportunidad actual de conseguir una paz definitiva, pero ha precisado que para poder avanzar en el "proceso" resulta indispensable que el alto el fuego de ETA sea "de arriba a abajo, sin ningún colectivo excluido porque de lo contrario no estaríamos en un proceso de tregua".
El lehendakari ha reconocido que existe "mucho ruido político, mediático y jurídico", pero ha instado a superar todos estos obstáculos porque, según ha dicho, "querer es poder". Además, ha añadido, "vivimos una oportunidad histórica y tenemos que aprovecharla. Y estoy convencido que somos muchos más los que estamos comprometidos que esto salga bien que los que están comprometidos con que esto no vaya".
La opinión de los empresarios
El presidente de la CEOE, José María Cuevas, se ha referido también a la tregua de ETA y ha expresado su deseo de que las esperanzas asociadas al alto el fuego se hagan realidad "en la mejor de las condiciones y en el plazo más breve posible". Cuevas ha asegurado que él personalmente quiere integrarse en dicha esperanza.
Por su parte, Zarceño ha afirmado que el momento actual "nos llena de esperanza", pero ha dicho que "tenemos la obligación de insistir que la tregua tiene que ser no solo definitiva, sino también total. No tenemos constancia de que haya habido con posterioridad a la tregua ningún indicio de chantaje a los empresarios alaveses, pero debemos ser cautelosos a la hora de hacer valoraciones respecto al proceso".
"Y hay que decir que la tregua no será tal mientras un empresario reciba cualquier misiva que pueda entenderse como un chantaje. Evidentemente no es una cuestión cuantitativa sino cualitativa. Confiamos en la voluntad de todas las partes y confiamos en poder hablar en breve de tregua total, definitiva y contrastada", ha dicho.