Bridgestone y sus filiales elevaron un 24% su facturación el pasado año en España al obtener 973 millones de euros. El aumento fue posible, fundamentalmente, gracias a la venta de sus inventarios de producto terminado y también por el incremento en un 3,7% de sus ingresos tradicionales.
La empresa de neumáticos registró unas pérdidas de 11 millones de euros, frente a los 7 millones del ejercicio procedente, por las dotaciones extraordinarias destinadas al cierre del negocio de bandas transportadoras y la reordenación de sus actividades logísticas. La compañía explicó que ha reducido el impacto del continuado encarecimiento de las materias primas con una «estudiada política de precios» y con el crecimiento en las ventas de los productos más avanzados tecnológicamente dirigidos tanto a turismos, camiones como autobuses.
«Aunque la rigidez de la economía española hace que la competitividad se reduzca gradualmente, continuaremos mejorando en la producción para ser cada vez más competitivos», señalaron fuentes del grupo.
Bridgestone Hispania invirtió 53 millones el pasado año en sus plantas de la localidad vizcaína de Galdakao, Burgos y Puente de San Miguel (Cantabria), y en la potenciación de su red de filiales. Pese a ello, redujo su endeudamiento en 27 millones.
Para el presente ejercicio, la empresa confía en un aumento de la facturación y una mejora de la competitividad que le permita compensar el persistente alza de las materias primas, que se inició hace cuatro años.