El Correo Digital
Viernes, 23 de junio de 2006
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OPINIÓN
EDITORIAL
España y Argentina
La visita de Estado del presidente de Argentina ha permitido constatar a Néstor Kirchner el compromiso político y económico de España hacia su país. A pesar de la lenta superación de la crisis de 2001 y el efecto negativo de determinadas medidas de tinte populista, Gobierno y empresarios españoles apoyan la recuperación de la república americana. Un compromiso que va más allá de coyunturas gubernamentales, como quedó concretado en enero de 2005, al elevar al grado de 'asociación estratégica' la relación entre ambos países, y que ha sido ratificado durante el presente viaje con la firma del primer plan de acción.

La sintonía ideológica entre los ejecutivos de Madrid y Buenos Aires es una buena oportunidad para que, por parte española, se trasladen mensajes de moderación y se fomente el desarrollo institucional y democrático de la región. Y depende del Gobierno argentino decidir si se responde o no a las expectativas españolas. Porque, al margen del desarrollo de la asociación estratégica en ámbitos políticos y culturales, la visita de Estado ha tenido sobre todo un alto componente económico y empresarial, como demuestra el que las empresas españolas hayan trasladado al presidente Kirchner mensajes de preocupación tan concretos como la cuestión del aumento imprevisible de las tarifas en los servicios públicos que prestan y la reclamación de mayores garantías para sus inversiones en el país, que suman un total de 50.000 millones de euros en estos últimos años. Unas demandas de las que el presidente argentino, que agradeció a España su apoyo solidario durante la crisis de 2001 y subrayó la determinación de su país por satisfacer la deuda «económica y también moral», dijo darse por enterado. Es evidente que el futuro de la estrecha relación política y económica reforzada durante este viaje pasa, sin duda, por que inversores y empresas dispongan de una seguridad jurídica que avale sus esfuerzos.



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