Los nombramientos del nuevo secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, y del gobernador de la Ciudad del Vaticano, el hasta ahora 'ministro de exteriores' Giovanni Lajolo, abren una nueva etapa en el pontificado de Benedicto XVI, que poco a poco va renovando la Curia. Con dos meses y medio de antelación a la fecha en la que tomarán posesión, el Vaticano anunció ayer que Bertone, de 71 años, sustituirá al cardenal Angelo Sodano, de 79, y que el arzobispo Lajolo ocupará el cargo que hasta ahora tenía el cardenal Edmund Casimir Szoka.
Con este anuncio concluyen los 15 años de gobierno de Sodano, que fue nombrado por Juan Pablo II en 1991, y comienza lo que los observadores vaticanos consideran como el verdadero pontificado de Benedicto XVI. De hecho, Bertone fue durante siete años la mano derecha de Joseph Ratzinger cuando presidía la Congregación para la Doctrina de la Fe.
En estos 14 meses de papado, el cambio más destacado ha sido el del 'papa rojo', como se conoce al prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos: encargó el dicasterio al cardenal indio Ivan Dias en sustitución del purpurado Crescencio Sepe, al que ha enviado como arzobispo a Nápoles. También nombró al cardenal William Levada como su sustituto al frente de la Congregación de la Doctrina de la Fe.
Los anuncios de ayer suponen la puesta en marcha de la segunda y más robusta fase de cambios en la Curia Romana -que el Papa pretende simplificar para que la maquinaria administrativa de la Santa Sede sea más ágil- y la colocación de personalidades afines en puestos de relevancia.
Así, la salida de Sodano lleva unida la del arzobispo Lajolo como 'ministro de Exteriores'. Lajolo está considerado un 'sodaniano' y se da por sentado que será sustituido por el actual nuncio en Francia, el arzobispo Fortunato Bardelli. Los cambios también pueden afectar a la Oficina de Información de la Santa Sede. El portavoz, el español Joaquín Navarro Valls, dijo recientemente que ha expresado al Papa su deseo de dejar el cargo, que ocupa desde hace 22 años.
Respecto a los dicasterios, las mismas fuentes vaticanas aseguran que el Papa tiene previsto unir los actuales Consejos Pontificios para la Familia, para los Laicos y para la Sanidad; el Pontificio Consejo para los Textos Legislativos y la Signatura Apostólica, y la Prefectura de Asuntos Económicos y el del Patrimonio de la Sede Apostólica. La ocasión la ofrece el hecho de que sus titulares son cardenales, entre ellos el español Julián Herranz, que ya han superado los 75 años, la edad de jubilación en el Vaticano.
«Maniobras» de oposición
Ha llamado especialmente la atención que la Santa Sede anuncie con tanta antelación estos nuevos nombramientos -tomarán posesión del cargo el 15 de septiembre-. Según observadores vaticanos, se ha hecho así para evitar «maniobras» que los impidieran.
Las fuentes consultadas precisan que desde hace tiempo se hablaba de la elección de Bertone, pero que en los últimos días se intensificaron todo tipo de rumores con un único objetivo: «quemar» la candidatura del cardenal de Génova e impedir que el Papa lo nombrara. A juicio de la prensa italiana, sectores de la Curia «se movieron» para intentar que el elegido fuera otro.
Tras conocerse su elección, Radio Vaticano informó de que es la segunda vez en el último medio siglo que la Secretaria de Estado recae sobre un arzobispo de una gran ciudad (Génova), después de que en 1969 Pablo VI eligiera para ese cargo al por entonces arzobispo de Lyon (Francia), el cardenal Jean Villot.