El catedrático de Cirugía Enrique Moreno batió a lo largo del miércoles y jueves dos nuevos récords en el área de trasplantes. Junto a un equipo formado por cinco cirujanos, cuatro residentes y dos colaboradores, el también premio Príncipe de Asturias logró en 36 horas realizar cinco trasplantes hepáticos en el Hospital 12 de Octubre de Madrid. Esa es la primera marca; la segunda, llevar a cabo cuatro de ellos con la técnica 'split'. Este método supone la división del hígado del donante, mediante la cual se obtienen injertos para dos receptores.
Los cuatro 'splits' sirvieron para trasplantar los nuevos órganos a tres niños. Dos de ellos, inmigrantes, estaban en situación terminal y, de no haber llegado a tiempo los órganos, hubieran fallecido. A un menor de seis años su situación clínica le hubiera provocado la muerte en 24 o 48 horas; a otro de 11 años, en unos 15 días.
El equipo de trasplantes de Enrique Moreno intentó realizar seis trasplantes hepáticos, pero uno de ellos falló por el estado en que se encontraba el hígado del receptor. El cirujano explicó, tras casi 48 horas acumuladas entre la realización de la intervención y su preparación, que la decisión de llevar a cabo la operación en estos términos se tomó cuando se supo, a través de la red nacional de trasplantes, que tres hígados estaban disponibles para su utilización inmediata. La realización de cuatro 'splits' en la misma intervención es un hecho «casi inaudito en el mundo», advirtió Moreno.
Esta técnica se realiza en España desde 1991, año en se llevaron a cabo dos trasplantes. En 2003, la cifra había ascendido a 16. Tres hospitales españoles -el 12 de Octubre, el Clínico de Barcelona y La Paz, también en la capital española- emplean este método.
Capaz de regenerarse
El hígado posee la propiedad de regenerarse: si se secciona parte de su masa, recupera volumen y tamaño a los seis meses, aproximadamente. Basta con un pequeño injerto para conseguir un hígado de tamaño y morfología prácticamente normal. Esta cualidad permite realizar trasplantes de un donante cadáver, como en estos cuatro casos, y de vivo. Es el caso de donantes sanos a los que se les corta parte de su hígado para cederlo a un enfermo en lista de espera. Así, un solo hígado sano puede servir hasta para tres personas, aunque generalmente se implanta aun adulto y un niño.
Enrique Moreno es un referente internacional en el trasplante de hígado e intestino. En su unidad se han perfeccionado y desarrollado técnicas con las que se pueden beneficiar varios pacientes con un solo órgano o, incluso, volver a reutilizar un hígado trasplantado. Lo respaldan tres casos ya realizados en el hospital madrileño.