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Viernes, 23 de junio de 2006
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SOCIEDAD
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Un hincha de la 'Juve'
Ultraconservador y mediático, el 'cardenal sonriente' lideró la campaña contra 'El Código da Vinci'
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El flamante 'primer ministro' del país más pequeño del mundo, un salesiano con fama de ultraconservador y mediático, fue la mano derecha de Ratzinger cuando éste presidía la Congregación para la Doctrina de la Fe.

El purpurado Bertone es toda una figura eclesiástica en su Italia natal. Vino al mundo hace 71 años en Romano Canovese, un pequeño pueblo de Turín, y de ahí le viene ese amor incondicional por los colores de la Juventus, la Vecchia Signora que tantas alegrías -y también incontables disgustos- le ha dado a su corazón blanquinegro. La catarsis pasional que le provoca la 'Juve' le llevó hace dos años a debutar como comentarista en Telenord, una televisión privada de Génova, para opinar sobre las evoluciones de su equipo, que se enfrentaba a la Sampdoria.

Pero el fervor futbolístico del cardenal Bertone, nombrado arzobispo de Génova en 2002, no le ha hecho descuidar sus deberes de 'guardián de la fe'. Como secretario del Santo Oficio, el purpurado turinés se encargó de promover «la doctrina y el proyecto moral cristiano», además de colaborar en la última revisión del Código de Derecho Canónico. En Italia se le tiene por un hombre inflexible, con principios inamovibles, entregado en cuerpo y alma a preservar los valores «tradicionales» del catolicismo. Juan Pablo II, con el que también mantuvo una estrecha relación, le encargó tareas tan delicadas como la publicación del tercer secreto de Fátima y la reinserción del controvertido monseñor Milingo.

Cuando se trata de combatir el mal, Bertone tiene fama de inflexible. Al nuevo secretario de Estado vaticano no le tembló el pulso recientemente al poner en marcha una campaña contra el polémico libro -y la posterior película- 'El código Da Vinci'. «No se puede escribir una novela que deforma los hechos históricos, maldiciendo o difamando personajes que deben su prestigio y su fama a la historia de la Iglesia, de la Humanidad», proclamó para los más de mil millones de cristianos de todo el mundo, a los que invitó abiertamente a boicotear la obra de Dan Brown.

Pero su cruzada contra el mal va más allá. Hace poco más de un año, el prelado turinés fundó en su arzobispado un 'escuadrón antisatanás' para plantarle cara al mismísimo diablo. Forman parte de ella tres sacerdotes exorcistas, un psiquiatra, un psicólogo y un neurólogo, todos ellos especializados en proteger las almas cristianas de las malas artes del Maligno. «Aunque se ha vuelto complicado hablar de Satanás, existen unos signos palpables de su presencia», aseveró el 'cardenal sonriente', apodo acuñado por el pueblo para referirse a un religioso que mantiene una relación muy estrecha y cordial con los ciudadanos de a pie.



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