Aimar Olaizola volvió a ofrecer ayer en el Labrit de Pamplona toda la potencia que almacena para jugar dentro del Cuatro y Medio. En la semifinal del Torneo de San Fermín se deshizo de Bengoetxea VI (22-6), en un partido insípido y que dominó de principio a fin, ante un rival con pocos argumentos y menos recursos.
La cátedra, que en esto de las apuestas no se anda con contemplaciones, tiró el dinero de salida (100 a 20 euros) a favor de Aimar. Desde un principio intuyeron que el partido nacía bajo el signo de la desigualdad. Razón no les faltaba. Hoy por hoy, el de Goizueta es un pelotari mucho más cuajado que el sexto de la saga de los Bengoetxea. Por algo ostenta tres títulos oficiales de la modalidad y es el vigente campeón del torneo navarro.
Desde el primer momento puso un marcador favorable a sus intereses con un contundente 5-0. En este trayecto le endosó a su oponente tres tantos de saque. Además, se adornó con una dejada al txoko de derecha y un pelotazo cruzado a la pared izquierda, a las inmediaciones del cuadro tres y medio.
Curiosamente, Olaizola II, un pelotari 'rácano' donde los haya y que no le gusta regalar absolutamente nada, fue a sacar y cometió falta: 5-1. Así inauguró su casillero particular el rezagado, que sumó un nuevo tanto por un fallo de su rival. Pero el campeón, muy convencido de su superioridad, abrió una diferencia (10-2) prácticamente insalvable.
Bengoetxea VI tiró de orgullo y materializó dos tantos más (10-4) en el marcador que sirvieron para ilusionar a sus seguidores. Sin embargo, el partido entró en una dinámica completamente favorable para el delantero de Goizueta. Pegó un arreón (19-4) y dejó la semifinal lista para sentencia.
Capellán y Nalda III
Dos tantos más consumó Bengoetxea VI (19-6) y todo desembocó en un resultado tan lógico como esperado por la mayoría de los pelotazales. El derrotado, cansado de chocar contra una muralla infranqueable, entregó la cuchara de forma descarada. Sus argumentos apenas existieron. Tanto es así que sólo logró un tanto de su propia cosecha. En menos de cuarenta minutos y 208 pelotazos quedó zanjado el encuentro. Cinco tantos de saque hizo subir al luminoso el vencedor, que también cometió una falta.
En la localidad alavesa de Salvatierra, Miguel Capellán y Nalda III superaron (22-16) a Chafee y Laskurain. Los ganadores estuvieron adelantados con claridad (18-9) y más tarde se dedicaron a especular con la ventaja obtenida. Los vencedores se mostraron muy superiores a sus adversarios. El más flojo del cuarteto fue el delantero de Irurzun Ismael Chafee.