Las autoridades estadounidenses han trasladado a 14 prisioneros saudíes de su centro de detenciones en Guantánamo (Cuba) a su país de origen, incluyendo uno al que EE UU ya no considera un «combatiente enemigo», informó ayer el Pentágono.
Con este traslado anunciado, queda pendiente la excarcelación de otros 120 detenidos en la base militar situada en la isla caribeña, a los que el Gobierno Bush ha autorizado el regreso a sus países de origen o su puesta en libertad mediante un complejo proceso de revisión. Washington aún no ha decidido cuándo ordenará el traslado o puesta en libertad de esos detenidos, indicó el Departamento de Defensa en un comunicado.
Sin embargo, subrayó que «Estados Unidos no desea mantener la custodia de estos detenidos más del tiempo necesario. El Departamento (de Defensa) anticipa que más detenidos serán trasladados o puestos en libertad».
Las autoridades castrenses del país norteamericano determinan la situación de los extranjeros detenidos en Guantánamo en base a la «mejor información y pruebas» disponibles durante el proceso de revisión, a cargo de comisiones militares especiales.
Abanico de destinos
Se calcula que cerca de 310 detenidos han sido trasladados de Guantánamo a otros países, entre ellos Afganistán, Albania, Arabia Saudí, Australia, Bahrein, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Gran Bretaña, Kuwait, Marruecos, Pakistán, Rusia, Suecia y Uganda.
Otros 450 extranjeros permanecen detenidos en la prisión cubana, en el marco de la lucha global de la Administración estadounidense contra el terrorismo internacional, a pesar de las críticas internacionales.