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Domingo, 25 de junio de 2006
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POLÍTICA
PATXI ZABALETA, COORDINADOR GENERAL DE ARALAR
«Cuando el Gobierno se reúna con ETA habrá vencido al PP»
«El último comunicado de ETA es un retroceso, no le deja espacio político a Batasuna», sostiene
«Cuando el Gobierno se reúna con ETA habrá vencido al PP»
ESPERANZADO. Patxi Zabaleta, en su despacho de Pamplona, instantes después de la entrevista. / FOTOS: IGNACIO PÉREZ
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El coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, define al dirigente y fundador de su partido Julen Madariaga, incluido entre los detenidos esta semana como presunto miembro de la red de extorsión de ETA, como una persona «comprometida con la paz y la democracia». A su juicio, la redada policial obedece a que «un juez está echando una mano a la estrategia del PP».

-¿Qué opinión le merece el último comunicado de ETA?

-Es una prueba de que ETA no ha acatado la proclama de Anoeta. En realidad, en Anoeta se dieron unos pasos por parte de Batasuna, entre ellos el de que a ETA le correspondía hablar sólo del desarme, las víctimas y los presos, y no lo hace así. Es una dificultad importante en el tema esencial de que no puede haber precio político por el cese de la violencia.

-¿Interpreta que impone condiciones al Gobierno?

-ETA no puede poner condiciones políticas. Si no hay una actitud de ETA de acatar el principio democrático de que no puede haber más que legitimación de todas las propuestas políticas, y entre ellas la de la izquierda abertzale, la organización no puede llegar a buen puerto.

-Y, a su juicio, no lo ha asumido.

-El último comunicado es más que un error. En realidad, ETA nunca ha acatado lo que se dijo en Anoeta. En ese sentido, el último comunicado, igual que el último 'Zutabe' -boletín interno de la banda armada- son un retroceso, no le dejan espacio político a Batasuna. ¿Qué va a hacer Batasuna si ETA discute sobre la autodeterminación con el Gobierno del Estado? ¿Para qué sirve entonces Batasuna? ETA ha alabado muchas veces los principios de Anoeta y los ha utilizado, pero no los ha acatado estrictamente nunca.

-La actitud de Francisco Javier García Gaztelu 'Txapote', e Irantzu Gallastegi, 'Amaia', en el juicio por el asesinato de Miguel Ángel Blanco no contribuye a la distensión.

-Ese juicio no es un buen ejemplo por ninguno de los lados. La actuación de unos y otros es impresentable.

-Entre los detenidos de la red de extorsión de ETA sorprende la presencia de Julen Madariaga, miembro de la dirección de Aralar, por su alejamiento público de las tesis de la banda armada.

-Julen Madariaga, que es además de fundador de ETA en tiempos de Franco fundador de Aralar, tiene un compromiso firme con la paz y con la democracia. Su presencia ahí tiene que obedecer necesariamente a algunos actos de intermediación, propios de persona noble a la que le viene gente apurada en un momento dado que le pregunta qué puede hacer o a quién puede dirigirse... Cosas que en esta tierra todos conocemos y todos hemos vivido.

-Las detenciones han tenido múltiples interpretaciones.

-El compromiso de Julen Madariaga con la paz y las posturas políticas de Aralar es incuestionable y, por lo tanto, objetivamente, esta redada obedece a que un juez está echando una mano a la estrategia del PP. De todos modos, cuando haya una reunión del Gobierno con ETA, todas las teorías del PP se caerán abajo, y no pueden soportarlo. Por eso están utilizando todos los 'órdagos' posibles, incluida su influencia en los aparatos judiciales, para impedirla.

«Irreversible»

-¿Cree que la detención de Madariaga perjudica la imagen de Aralar?

-Es una cuestión mucho más profunda que la de si perjudica o no, pero el hecho de que Madariaga, Txillardegi y todos los de la primera hora de ETA estén ahora en Aralar, en política activa, diciendo que hay que hacer política y que el tiempo del recurso a la confrontación armada no es propio del siglo XXI, etcétera, es una aportación que, además de nuestra contribución ideológica, ha cambiado ya sustancialmente los contrastes políticos de Euskal Herria. Estamos orgullosos de nuestro camino político y de haberlo hecho con personajes que han estado inequívocamente en la oposición más dura y sufrida del franquismo.

-La «represión» que denuncia Batasuna, las amenazas de plante a la Audiencia Nacional... ¿Cómo considera que va el proceso de paz?

-Con muchas dificultades, como es lógico, pero tiene dos bases fundamentales y le falta una tercera. Las primeras serían el inequívoco mandato del casi 100% de la población, incluida la izquierda abertzale, de que se vaya al diálogo. Si se rompe el diálogo, la mayoría no va a estar con quien lo rompa. La mayoría de los votantes del PP, si el diálogo empieza y Rajoy se empecina en contra, se opondrán a Rajoy. Otra de las bases es que el alto el fuego tiene un carácter unilateral y sin precio, y éso es positivo. Lo que falta es el acuerdo de los partidos a través de las mesas: una en la Comunidad Autónoma Vasca y otra en Navarra. Y la correlación de fuerzas que se pueda hacer en Iparralde. Batasuna estaba en contra de ésto al principio, pero, como en otras cosas, acabará cediendo.

-¿Cuál cree que es la dificultad más importante del proceso?

-La oposición del búnker político, económico y mediático, por un lado, mientras que la dificultad mayor para todo el MLNV es mantener la cohesión en este proceso, en el que tienen que desdecirse de un montón de posicionamientos que han querido conservar.

_¿Considera el alto el fuego irreversible?

-Sí, pero también lo creía en 1998 y me equivoqué. Aquel fue uno de los errores enormes de ETA, fruto del sabotaje a que sometió a aquella tregua el tándem Mayor Oreja y Aznar, por un lado, y fruto también de la arrogancia, orgullo y erróneo análisis político que hizo ETA. La ruptura era inesperada, pero se produjo. Y para muchos de nosotros, que habíamos estado en la confrontación más radical como los asesinatos de Gregorio Ordóñez o Miguel Ángel Blanco, hubo un momento de no retorno. Sin embargo, reconociendo que allí fallé en mi vaticinio, vuelvo a decir que este alto el fuego es socialmente irreversible. No hay ninguna condición social ni política para poder justificar una vuelta a las armas.

-¿Por qué cree que Rodríguez Zapatero no ha comparecido todavía en el Congreso, por la presión del PP o porque no se fía de la verificación?

-Esta semana hubiera comparecido porque sabe que en cuanto hable con ETA habrá vencido al PP. De cada diez votantes del PP, siete van a estar en contra de una postura antidiálogo en el momento en que el diálogo empiece a producirse. Porque la inmensa mayoría, incluso de los votantes del PP, lo que quiere son soluciones y, precisamente, a través del diálogo. La defensa numantina del PP para impedir que se produzca la primera reunión, y que hasta ahora le está dando resultados, se va a volver en su contra cuando el proceso empiece a andar. Esa irresponsabilidad la van a tener que pagar. En ese sentido, creo que hasta ahora han conseguido retrasar a Zapatero, y en esta última semana lo han hecho con estas detenciones, que son de la misma línea que los adelantados en la lucha del PP, que en Navarra son los extremoderechosos de UPN y compañía cuando hablaban de las cartas de extorsión y no han mostrado ni una, aunque han estado llamando por teléfono, implorando a Confebask que les prestasen algunas cartas. Han quedado en ridículo, pero con estas detenciones se han quedado al cubierto en algún sentido. Es el último servicio que va a prestar Grande-Marlaska a sus mentores políticos.

-La mesa de partidos ya se está cociendo a fuego lento.

-No va a haber una. Habrá dos. Una la convocará Ibarretxe con su consejo político en la Comunidad Autónoma Vasca y Batasuna le pondrá el pero de que no cumple el requisito de la territorialidad, porque le interesa capitalizar esa marca política. Otra mesa tendrá que existir en Navarra, convocada por los que vamos a construir el Gobierno alternativo plural, que tendrá dos patas: Nafarroa Bai y el PSN. Y a éso le pondrá también pegas Batasuna, que jugará con su interés político, lo que es respetable. La territorialidad de Euskal Herria se asienta en el realismo del reconocimiento de las tres situaciones diferentes, CAV, Navarra e Iparralde, y en el establecimiento en cada uno de ellos de los cauces correspondientes para que las ideas abertzales puedan ir adelante.

-¿Cree que el lehendakari tiene que liderar la mesa?

-Las mesas tienen que tener vocación de comprender a partidos e instituciones. Cualquier modificación institucional tiene que partir de donde estamos, no se puede empezar a andar de donde no se está, y ése es otro tema en el que nuestros parientes de Batasuna se la tendrán que envainar.

-¿Qué acuerdo inicial están barajando?

-El contenido del acuerdo de las mesas y el examen al que se tendrán que someter los partidos es el reconocimiento o no de los ámbitos autonómicos como ámbitos de decisión. Es decir, el PSE tendrá que responder si reconoce o no el ámbito de decisión de la Comunidad Autónoma Vasca. En Navarra, UPN tendrá que responder a lo mismo, con la increíble paradoja de que UPN es un partido surgido de esa sola idea y ya no le queda ni la única idea de la que surgió.

-Los ámbitos de decisión son el reconocimiento del derecho de autodeterminación que el PSE niega.

-Es una de las formas de reconocer el derecho de autodeterminación que la UE ha reconocido a Montenegro y Eslovenia. La postura del PSE es un tema de confrontación política.



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