El PNV salió ayer con contundencia en defensa de dos de sus dirigentes más significados, el responsable de Relaciones Exteriores, Gorka Agirre, y el ex presidente del EBB, Xabier Arzalluz, apenas unas horas después de conocerse que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska les ha citado a ambos para que comparezcan mañana en relación con la red de extorsión de ETA desmantelada el pasado martes. El magistrado interrogará a Agirre por un presunto delito de colaboración con banda armada, tras haberle sido grabada una conversación telefónica con el presunto jefe de la trama, Joseba Elosua, mientras que Arzalluz prestará declaración como testigo.