Miguel Merino no pudo consumar su dorado sueño de alzarse con el título Manomanista de la Copa del Rey, cuya fase final se ha disputado en el frontón del Valle de Hebrón (Barcelona). Irigoyen, el navarro de Bera de Bidasoa que representó a Andalucía, venció en el último y definitivo partido 18-5 al representante riojano.
El abultado resultado no se corresponde con lo acaecido en la cancha, ya que Merino opuso notable resistencia, pero la capacidad de resolución del tanto por parte de Irigoyen fue un obstáculo demasiado grande en el que se estrelló, una y otra vez, el pelotari riojano.
Los dos primeros tantos fueron una auténtica batalla campal hasta que los dos pelotaris se desfondaron. El riojano se adelantó 2-0 y sus esperanzas subían de tono, pero fueron cortadas en seco por una impecable defensa de su rival que tanto de volea como de sotamano pasaba a atacar cuando en realidad efectuaba una defensa.
El saque largo y la parada bien al 'txoko' o al ancho fueron las principales armas del postrero campeón, que desbarató la defensa riojana hasta conseguir marcadores a favor de 12-3 y 14-4, para pasar a convertirse en el 18-5, resultado que le da al representante andaluz el Manomanista. Merino es joven y tiene mucho poder por lo que gozará de otras oportunides.