 EL GANADOR de la prueba desciende hacia las baterías antiaéreas de Cabo Villano. / FERNANDO GÓMEZ |
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| CLASIFICACIÓN |
1. Ionut Alin Zinca, 2h. 11' 35''
2. Iñigo González, 2h. 20' 38"
3. José Lagardera, 2h. 21' 45"
4. Antonio Moreno, 2h. 22' 45"
5. Javier Corrales, 2h. 23' 29"
6. Dani Oneka, 2h. 24' 28"
7. Paulo Cuneo, 2h. 27' 11"
8. Gaizka Barañano, 2h. 27' 32"
9. Fernando Allende, 2h. 28' 29"
10. Xavier Gómez, 2h. 29' 00" |
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El espíritu solidario llevó ayer a más de 260 atletas de todas las edades a participar en el I Kosta Trail, definida por la organización como la «primera carrera de montaña a nivel del mar», que tuvo lugar entre los acantilados que transcurren entre Getxo y Gorliz. A ellos se unieron 325 deportistas que tomaron parte en una Marcha Regulada familiar que partió de Sopelana.
El objetivo de ambas pruebas atléticas era recaudar fondos para la Fundación de Esclerosis Múltiple Eugenia Epalza. Los alrededor de seis mil euros recaudados mediante las inscripciones irán destinados a financiar los servicios de rehabilitación que necesitan los afectados por esta enfermedad, que afecta a 2.000 personas en el País Vasco.
La lluvia añadió más dificultad a los 27 kilómetros del trazado exigente de la carrera con salida en el Muelle de Churruca y final en la playa de Gorliz. Los corredores tuvieron que sortear acantilados, bosques, túneles y escaleras por localidades como Barrika, Sopelana y Plentzia antes de llegar a la meta. La mayor dificultad del recorrido fue el faro de Cabo Villano, en el que los participantes entraron por pasadizos a oscuras y empinados peldaños para afrontar el último tramo de una fuerte subida.
Finalmente se alzó con el triunfo Ionut Aliz Zinca, atleta de origen rumano afincado en Vitoria, con un tiempo de dos horas y once minutos. Por detrás cruzaron la meta Íñigo González y José Legardera, a casi diez minutos del campeón. Zinca se mostró «satisfecho por este triunfo en una prueba muy exigente y bien organizada, en la que he tenido suerte con la lluvia, porque la humedad me favorece».
El resto de los participantes fueron llegando al final de manera escalonada sin ningún accidente reseñable, a excepción de pequeñas heridas por caídas, rozaduras o el propio cansancio. Todos los participantes estuvieron controlados por un amplio operativo de seguridad formado por los voluntarios de la organización, cuatro médicos, diez ATS, integrantes del Grupo de Montaña de la Ertzaintza y ambulancias de la Cruz Roja.