Un hombre de 43 años y una joven de 18 fallecieron ayer, y otros dos de 20 y 17 años resultaron heridos -uno de ellos de gravedad-, al volcar el todoterreno en el que viajaban y caerse por un terraplén de cincuenta metros en el monte Argalario, en la localidad vizcaína de Trapagaran. El accidente, ocurrido poco antes de las 15.30 horas en el barrio Parcocha-Barrionuevo, se produjo cuando, por causas que todavía se están investigando, el vehículo se salió de la pista de tierra por la que circulaba y se precipitó ladera abajo, según informó ayer el Departamento vasco de Interior. Al parecer, una de las ocupantes del todoterreno, la única menor que viajaba en el coche, logró coger el móvil y avisó a los servicios de emergencias.
Los miembros del operativo de rescate tuvieron muchas dificultades para encontrar el lugar del accidente. Lo escarpado del terreno y el hecho de que el turismo hubiese quedado oculto bajo la maleza complicaron enormemente las labores de localización y rescate de los cuerpos, que se prolongaron durante más de tres horas. El operativo, coordinado por un Técnico de Atención de Emergencias del Gobierno vasco, obligó a movilizar un helicóptero y al Grupo de Montaña de la Ertzaintza, además de los Bomberos y la Policía Municipal de Trapagaran. Como consecuencia del siniestro, el piloto -vecino de Barakaldo (fallecido)- salió despedido del todoterreno, mientras que el resto de los ocupantes -J.D.G., de 18 años (fallecida), J.A.G.L., de 20 (herido grave) y una menor de 17 (herida), todos vecinos de Trapagaran- quedaron atrapados en su interior, según precisaron las mismas fuentes.
Bajo la maleza
El hombre y la chica que viajaban en la parte delantera del vehículo se llevaron la peor parte del golpe y fallecieron prácticamente en el acto. La otra pareja resultó herida, uno de ellos de gravedad. Pese a lo angustioso de la situación, la menor que ocupaba uno de los asientos traseros pudo avisar a emergencias, servicio con el que permeneció en contacto durante las dos horas que duró el rescate. «Si no llega a llamar, probablemente hubiesen muerto los cuatro porque ahí abajo no los hubiésemos encontrado», reconocía uno de los agentes que participaron en el rescate.
Una de las primeras dificultades con las que se encontraron los miembros del operativo fue, precisamente, localizar el lugar en el que había caído el vehículo pese a las continuas indicaciones que ofreció la adolescente a través del móvil. Después de rastrear la zona durante hora y media, los miembros del Grupo de Montaña lograron encontrar el todoterreno. El vehículo estaba totalmente oculto bajo la maleza.
Cuando los agentes llegaron al lugar del accidente, hallaron a tres jóvenes atrapados en el interior del vehículo, una de las chicas ya había fallecido y los otros dos estaban heridos. El cuerpo del piloto apareció minutos después entre los árboles. Al parecer, salió despedido varios metros como consecuencia del impacto. El equipo de desencarcelación de los Bomberos de Trapagaran tuvo que emplearse a fondo para lograr rescatar a los heridos del interior del todoterreno. Los chavales fueron izados por el helicóptero de la Ertzaintza en sendas camillas hasta la pista forestal, donde les esperaban dos ambulancias -una de la Cruz Roja y una UVI Móvil de Osakidetza- para evacuarles al hospital de Cruces. Una vez concluido el rescate de los heridos, se procedió al levantamiento de los cadáveres. Los cuerpos fueron trasladados al Servicio de Patología Forense, según informó el Departamento vasco de Interior.