El lehendakari, Juan José Ibarretxe, ha presidido hoy en Elorrio la celebración del 650 aniversario de la fundación de esta villa vizcaína, en una jornada en la que una treintena de radicales increpó a las autoridades presentes en los actos.
Además de Ibarretxe, presidieron la celebración el diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao; el ex lehendakari José Antonio Ardanza, natural de Elorrio , y el alcalde de este municipio, Agustín Asua. En su intervención en el salón de plenos del Ayuntamiento, el lehendakari se congratuló de que en el siglo XIV la villa de Elorrio fuera "una ciudad atractiva y moderna" y ahora siga conservando ambos caracteres.
Tras glosar la figura del copatrón de Vizcaya -junto a San Ignacio de Loyola- San Valentín de Berriotxoa, quien nació en Elorrio en 1827 y de cuya beatificación se cumple el centenario este año, Ibarretxe incidió en la defensa de la lengua vasca que ejerció el santo natural de esta villa y recordó que en este idioma se expresaba en las cartas que escribía a su madre.
El ex lehendakari Ardanza leyó la carta puebla fundacional de la villa de Elorrio , que ha sido recuperada ahora, y de la que advirtió de que su lectura es "pesada" al estar escrita en castellano antiguo.
Disturbios y un detenido
Media hora antes de la llegada del lehendakari, un grupo de alborotadores acudió a la plaza consistorial, que estuvo custodiada por un fuerte dispositivo de agentes antidisturbios de la Ertzaintza, para corear consignas contra la represión.
Una vez personado Ibarretxe, los radicales intensificaron sus insultos y silbidos, si bien algunos vecinos que asistieron para ver la celebración recibieron al lehendakari con aplausos. Aunque la Ertzaintza les impidió la entrada al Ayuntamiento sin utilizar la fuerza, prosiguieron saboteando el acto que se desarrolló en el salón de plenos con gritos en euskera de "fuera, fuera", entre otras consignas, que profirieron desde la calle.
Finalizado el evento en el salón de plenos, los radicales continuaron increpando a las autoridades, con gritos de "españoles" y "lapurrak" (ladrones) durante la inauguración de las nuevas calles, y siguieron al lehendakari hasta que se subió al coche oficial.
La Ertzaintza detuvo a uno de los alborotadores por desobediencia grave a la autoridad ante su negativa a facilitar su identidad y también identificó a varios de los individuos que protagonizaron estos incidentes.