El Alavés y el Deportivo de La Coruña han convertido el traspaso de Rodolfo Bodipo en una de las operaciones más enrevesadas del mercado veraniego. Después de dos semanas largas de negociaciones entre ambas partes, Dmitry Piterman decidió en la noche del domingo enviar al vicepresidente albiazul, José Nereo, a La Coruña para intentar cerrar los ya conocidos «flecos» de la contratación del delantero sevillano por parte de la entidad que preside Augusto César Lendoiro.
Mientras Nereo, mano derecha del presidente alavesista y responsable del club en asuntos económicos, se desplazaba durante la mañana de ayer a Coruña, el propio Bodipo pasaba el reconocimiento médico en la ciudad gallega. A la salida del hospital Modelo, una de las dos clínicas donde se realizaron las pruebas, el delantero andaluz continuaba sin confirmar la contratación. «Quedan poquitas cosas», apuntaba. Después repetía que no podía avanzar «nada más».
La pasada semana Bodipo fue más concreto al solicitar a Piterman que no pusiese «tantos impedimentos» a su salida del club, dejando entrever una evidente tirantez con el presidente. Al menos, consiguió después el permiso del club para pasar el examen médico en La Coruña.
Sin embargo, el máximo accionista albiazul se despachó entretanto públicamente contra el agente del jugador, Javier González. «El viernes por la noche le mandé un mensaje en el que le comenté que sus comisiones eran excesivas y que, por lo tanto, no hay más negociaciones», manifestó a la prensa gallega. Horas después de estas palabras, Piterman aceptaba que Bodipo viajase a La Coruña, en una muestra de lo que han sido las conversaciones a varias bandas.
Tira y afloja
Anoche, después de varias horas de negociaciones, tampoco se alcanzó un acuerdo. El vicepresidente albiazul, en contacto telefónico con Piterman en California, negoció en la sede del Deportivo con los dirigentes gallegos y también con la presencia del representante de Bodipo, Javier González. La reunión continuará en la jornada de hoy y pese a los problemas, todo hace indicar que podría cerrarse el traspaso.
Una operación que dejará en las arcas albiazules alrededor de dos millones de euros, como el propio Bodipo reconoció. Después de algunas diferencias en los plazos de pago, la entidad alavesista logró asegurarse la mitad del traspaso en efectivo, algo que ayudará a sanear la economía del club. Después de los traspasos de Sarriegi (Athletic) y Juanito (Real Sociedad), el Alavés podría recaudar cerca de tres millones de euros en este mes de junio. Dinero que servirá para alcanzar acuerdos con los pagos pendientes a los jugadores y abonar las denuncias que se esperan en la AFE esta misma semana.
La inminente salida de Bodipo y la más que posible de Aloisi obliga también al club a buscar al menos un recambio de garantías para el ataque. Si el australiano deja el club, el Alavés se quedaría con Pape Thiaw y el brasileño Arthuro como únicos delanteros centros. El primero, con escasa participación en el equipo en los dos últimos años debido a una grave lesión y el segundo, con una presencia testimonial en la temporada de su debut.
f.r.esquide@diario-elcorreo.com