«Alonso está imparable». Con esta frase se daban por vencidos los hombres de Ferrari, con su director técnico al frente, Ross Brawn, después de la exhibición del asturiano en Montreal. Fernando superó el récord de puntos de Michael Schumacher en el ecuador de la temporada (84), frente a solo 80 del alemán en 2004, cuando el de Ferrari sumó a final de temporada la cifra récord de 148 puntos. Los 19 podios consecutivos de Schumacher en F1, los podría lograr Alonso en el GP de Hungría, a principios de agosto.
Sin embargo, no todo es alegría en Renault. En la terraza del hotel de la Montagne de Montreal, el domingo por la noche hubo una fiesta de los miembros del equipo, donde entre una cerveza y otra se sinceró todo el mundo. El sentimiento general es de pena porque se va Alonso. Muchos no entienden el cambio y otros no le auguran tantos éxitos en McLaren como los que ha tenido con ellos, aunque reconocen que después de Senna y Schumacher, el más grande es él y que está destinado a marcar una época.
Hacen todo para el asturiano, todos se vuelcan en él, y disfrutan de cada victoria como hace años que no se veía en una escudería. Renault es un equipo mediano en personal y medios, pero con una unión que no se ve en la Fórmula 1 actual. El mismo mecánico que pone una rueda en el repostaje lleva el camión, se ocupa de montar y desmontar el restaurante móvil, sostiene la publicidad que tiene Alonso de fondo en las entrevistas, y si hace falta sirve una cerveza. Todos hacen de todo, y lo hacen perfecto porque se sienten ganadores.
Además, el coche no da problemas, que no se rompe desde Bélgica'2004. Entonces sufrió una fuga de aceite cuando Alonso lideraba la carrera. Ahora todo se limita a saber cuando será Fernando campeón. Un escollo importante para el asturiano es Indianápolis, carrera que se disputa este próximo fin de semana, y casi con seguridad por última vez.
La marcha a McLaren
Pero después de lo de Canadá, el otro circuito que era maldito, no hay duda que el podio será el mal menor para e asturiano. «No sabemos por qué se va, en McLaren no va a ser lo mismo. Aquí todos somos amigos suyos. Es un hombre que le gusta afrontar retos, pero nos da pena», eso decían todos en la terraza del hotel junto a la piscina.
Alonso es el campeón más joven y también es campeón a la hora de motivar a los suyos, y de hacerles ser una piña en torno a él. Esa faceta es muy importante a la hora de ganar carreras, ya que en los pequeños detalles hay muchos triunfos, y Fernando lo sabe, por ello no descuida las relaciones con sus 'chicos', de los cuáles depende en definitiva.