La dirección de Arcelor se buscó un 'caballero blanco' para defenderse de la OPA de Mittal, la compañía rusa Severstal, que ahora se ha quedado compuesta y sin novio. Pero la última palabra no está dicha y el desmontaje de la fusión entre ambas empresas no va a ser fácil. Es más, entre las posibilidades reales aún cabe la de una integración a tres bandas, aunque Lakshmi Mittal desechó ayer esta posibilidad. «No me gusta», advirtió.
Lo que fue una ayuda se ha convertido ahora en un quebradero de cabeza para Arcelor y probablemente en un roto en su cuenta de resultados, con un gasto de al menos 140 millones de euros. La indemnización que Severstal y su principal accionista, Alexéi Mordashov, cobrarán si fracasa la operación pactada a finales de mayo. El contrato suscrito ya le permitiría al ruso renunciar a la fusión y cobrar la indemnización después de que el consejo de Arcelor haya recomendado aceptar la OPA de Mittal.
El problema es que si Mordashov no 'tira la toalla', Arcelor está obligada a cumplir con lo pactado y convocar la junta del próximo viernes día 30 para que los accionistas se pronuncien sobre la fusión con la compañía rusa. También debe respetar el peculiar sistema de voto que estableció entonces, cuando quería por todos los medios sacar adelante esta operación para cerrar el paso a la OPA hostil de Mittal: la integración con Severstal sólo fracasará si se opone a ella un 50% del capital en la asamblea.
Por ello, Arcelor animó ayer a los accionistas a expresar su opinión en la junta, en persona o mediante representación, y les recordó que tienen de plazo hasta mañana para entregar la documentación e instrucciones de voto a tal efecto.
Las posibles salidas
Si falla esta opción, sólo queda un último cartucho. De acuerdo con lo firmado, el acuerdo con Severstal quedará roto si Mittal consigue un notable éxito en su OPA. Pero, una vez más, Arcelor se encuentra 'pillada' en su propia trampa ya que fijó un porcentaje muy elevado, de en torno al 71% del capital.
Pese a que el dueño de Severstal dispone de mecanismos para hacer cumplir el acuerdo de fusión a Arcelor, también es cierto que al magnate ruso no le va a resultar atractivo ceder el control de su empresa para convertirse en un accionista más del gigante Mittal-Arcelor.
Mordashov no desveló ayer la estrategia que va a seguir y se limitó a difundir un comunicado en el que expresa su profundo malestar por la decisión del consejo de Arcelor de apoyar a Mittal. Se lamenta, asimismo, de que ni siquiera se le invitara a discutir su última oferta de fusión, después de que los gestores del consorcio europeo hayan ensalzado durante todo el mes las ventajas de la integración con Severstal. Por último, advierte de que está estudiando todas las opciones posibles.