El juez Fernando Grande-Marlaska se desplazará mañana a Bilbao para interrogar en los Juzgados de la capital vizcaína al responsable de Relaciones Exteriores del PNV, Gorka Aguirre, como imputado en la red de extorsión de ETA desarticulada la pasada semana tras una operación conjunta entre las policías francesa y española.
El magistrado ha tomado esta decisión después de que los abogados del burukide le enviaran ayer por la mañana al Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional un informe médico en el que se asegura que el imputado no podía trasladarse a Madrid porque se encuentra de baja desde el pasado martes 20 de junio, día en el que fue sometido a una intervención quirúrgica de tres horas para practicarle un cateterismo. Los doctores insisten, además, en la necesidad de que Agirre permanezca convaleciente durante al menos toda esta semana.
Según explicaron fuentes de la Audiencia Nacional, el juez se ha inclinado por efectuar un viaje nada habitual y desplazarse al País Vasco para «extremar las garantías procesales», y una vez que dos forenses de la institución judicial hubieran valorado el informe médico y calibrado el estado de salud del político jeltzale. Una decisión que no se dio a conocer hasta bien entrada la noche.
Aguirre deberá responder mañana ante Grande-Marlaska por sus contactos telefónicos con el supuesto jefe de la red de extorsión de ETA en España, Joseba Elosua -en prisión provisional desde el pasado sábado-, quien, al parecer, habría encargado al dirigente del PNV que le avisara si llegaban nuevas cartas reclamando el pago del denominado 'impuesto revolucionario' a empresarios vascos o navarros tras la declaración de alto el fuego permanente efectuada el 22 de marzo.
A pesar de haber pospuesto el interrogatorio de Aguirre, el magistrado mantiene para hoy por la mañana la citación al ex presidente del PNV Xabier Arzalluz, que, a diferencia del anterior dirigente nacionalista, comparecerá como testigo en esta misma causa. El nombre de Arzalluz se cita en algunas intervenciones telefónicas realizadas en el marco de esta investigación y Grande-Marlaska quiere conocer el grado de conocimiento que tenía el ex líder peneuvista de los movimientos del actual responsable de Relaciones Externas del partido.
El hasta hace dos años y medio máximo dirigente jeltzale no estará sólo en la capital de España. El Euskadi buru batzar optó ayer por pasar de las palabras a los hechos y realizar algo más que un respaldo simbólico a los dos burukides. Si el domingo la formación nacionalista optó por una dura declaración contra el magistrado, al que acusaba de practicar una «justicia-espectáculo» y colocar un «profundo nubarrón» sobre el «incipiente» proceso de paz en el País Vasco, la cúpula del PNV dio ayer un paso más al decidir que el actual presidente del partido, Josu Jon Imaz, y el portavoz en el Congreso, Josu Erkoreka, acompañen hoy al tribunal a Arzalluz.
La imagen distará, no obstante, con las escenificaciones realizadas con anterioridad por la formación nacionalista y los socios en el tripartito del Gobierno vasco en las dos ocasiones en las que el ex presidente del Parlamento vasco Juan María Atutxa hubo de presentarse ante el Tribunal Superior por su negativa a disolver el grupo de Sozialista Abertzaleak en la Cámara de Vitoria tras la ilegalización del partido. Entonces, cargos representativos y simpatizantes rodearon a Atutxa a las puertas del tribunal
«Imagen dañada»
En esta ocasión, el EBB ha optado por desplazar hasta Madrid junto a Arzalluz a los dos máximos representantes del partido para las instituciones centrales: el presidente del PNV y el portavoz en el Congreso. Ambos le acompañarán en su entrada y salida del edificio y efectuarán declaraciones ante los medios, en las que reiterarán la «sinrazón» de este proceso, según explicaron portavoces del PNV. La dirección jeltzale descartaba ya desde horas antes de que se conociera el desplazamiento de Grande-Marlaska a Bilbao que Gorka Agirre viajara a Madrid por su «delicado» estado de salud, según reconocieron fuentes del partido a lo largo de toda la tarde.ç
Tras mantener una reunión en Sabin Etxea que excedió en más de una hora su duración habitual por haber abordado «en profundidad» el caso, el EBB emitió un comunicado en el que califica la citación de «absurda» y reitera que «la sociedad no entiende» estas situaciones. La ejecutiva de la formación nacionalista volvió a rechazar que Agirre -que no estuvo presente en la reunión a pesar de que es miembro de este órgano interno- pudiera tener «relación alguna» con la red de extorsión desarticulada y censuró, de nuevo el que la imputación del burukide se diera a conocer el sábado de madrugada a través de los medios de conocer, días antes de que la comunicación oficial le llegara a su domicilio.
«Es inadmisible -sostiene el texto de la ejecutiva peneuvista- que una persona inocente vea dañada su imagen en los medios de comunicación a raíz de un sumario que se pretende secreto». El EBB deberá sopesar ahora -la reunión acabó mucho antes de que Marlaska diera a conocer su intención de desplazarse a Bilbao- cuál es el respaldo que va a dar a Gorka Agirre en su comparecencia en los Juzgados de Bilbao y si, como en el caso de Arzalluz, serán los principales responsables del partido quienes le acompañen ante el juez.