La comisión ejecutiva del PSC propuso ayer por unanimidad al primer secretario del partido y ministro de Industria, Comercio y Turismo, José Montilla, como candi- dato socialista a la presidencia de la Generalitat en las próximas elecciones autonómicas, que se celebrarán «a finales de octubre», según señaló Pasqual Maragall. El todavía presidente catalán manifestó ante el partido su «apoyo decidido» a la candidatura de Montilla. Aunque la calificó como una apuesta «arriesgada», considera que es la mejor manera de evitar la vuelta al «purgatorio» de la oposición.
El portavoz del PSC, Miquel Iceta, confirmó al término de la reunión que la ejecutiva había propuesto «de forma unánime» al primer secretario como aspirante socialista a la Generalitat. Según fuentes socialistas, José Montilla ha sido elegido por su proximidad a José Luis Rodríguez Zapatero, su buen conocimiento de la realidad catalana y su excelente gestión al frente del Ayuntamiento de la localidad barcelonesa de Cornellà de Llobregat. Pero, sobre todo, porque su origen andaluz podría ser un buen «gancho electoral» para arrastrar a decenas de miles de seguidores del PSC que no suelen movilizarse en las autonómicas.
La decisión de la ejecutiva será ratificada por el consejo nacional del partido el próximo 15 de julio, y a partir de esa fecha Montilla tendrá que negociar con las diversas familias que conviven en el PSC para perfilar unas listas electorales «integradoras» y «plurales», según las fuentes citadas. Considerado un hábil negociador, trabajará por integrar en las planchas a dirigentes del sector más nacionalista, entre ellos los consejeros Antoni Castells y Joaquim Nadal; junto con los representantes del ala más populista, como Manuela de Madre, y la corriente equidistante, que encabeza la titular de Interior de la Generalitat, Montserrat Tura.
El modelo del PSOE
Pasqual Maragall fue el primer dirigente en intervenir en la reunión de la ejecutiva para comunicar formalmente su decisión de no optar a la reelección y manifestar su «apoyo decidido» a la candidatura de Montilla, aunque no dudó en afirmar que «cambiar de candidato a última hora es arriesgado». El ministro aspira, además, a convertirse en el primer inmigrante en regir los destinos de Cataluña.
El todavía presidente de la Generalitat leyó una declaración en la cual se puso a disposición del partido y aseguró que la designación de José Montilla es la mejor manera de evitar la vuelta al «purgatorio». A juicio de Maragall, el PSC «no se puede permitir, después de más de veinte años de estar en la oposición, sólo tres en el Gobierno».
Maragall puso como ejemplo a seguir el proceso por el que el PSOE eligió a José Luis Rodríguez Zapatero, y apostó por seguir la misma estrategia para que la designación no sea interpretada desde fuera del partido como algo «precocinado», sino «transparente y democrático». Si bien admitió que el cambio de candidato tiene «costes específicos», recordó que el PSOE pasó «ocho años en el purgatorio» por no afrontar el relevo de Felipe González en el momento adecuado.
«Si hacemos las cosas bien», Montilla será el próximo presidente de la Generalitat, aseguró Maragall, quien, no obstante, advirtió de que el PSC deberá hacer «alguna cosa más que cambiar de candidato». Así, el jefe del Ejecutivo autonómico se mostró convencido de que su partido se verá «obligado» a presentar al aspirante a la ciudadanía con una «estrategia potente y bien pensada», que vaya más allá de «una reunión de un sábado por la mañana» o una «rueda de prensa».
En la misma línea, Pasqual Maragall abogó por abrir un periodo de presentación de candidaturas y de decisión «debatida democrática y abiertamente» como única manera para que el candidato a la Generalitat «no tenga la más mínima falta de legitimidad, ni en el pueblo ni dentro del partido». «No podemos cometer errores ni precipitarnos», enfatizó.
Asimismo, propuso la creación de una comisión preparatoria de las elecciones y de la campaña, con participación de los miembros del Gobierno y los responsables de organización y programas electorales del partido, nombrada a propuesta de Montilla. Anunció también que el candidato y él mismo se dirigirán a Rodríguez Zapatero para abordar el desarrollo del nuevo Estatut y la sustitución de Montilla al frente del Ministerio de Industria.