Sin empezar, el Tour tiene ya perdedores. Ante los datos revelados en España sobre la red de dopaje supuestamente diseñada por el médico Eufemiano Fuentes, la dirección de la ronda mantuvo ayer una reunión de crisis. Quiere evitar que el escándalo salpique a su carrera. Por eso comunicó por fax al Astaná, el equipo de Manolo Saiz, que queda excluido del Tour. Nada más recibir el mensaje, Pablo Antón, mánager de la escuadra, comenzó a preparar el recurso ante el Tribunal de Arbitraje (TAS). El equipo español no fue el único afectado por el dedo acusador. El Tour también solicitó al T Mobile que no incluya en su alineación ni a Ullrich ni a Sevilla, presuntos clientes del ginecólogo canario.
A mediodía, la Grande Boucle difundió la lista provisional de dorsales. Es un paso más en la liturgia anual previa al prólogo de la ronda. Pero nunca como ahora ha sido tan provisional. La 'Operación Puerto', dirigida por la Guardia Civil contra el dopaje en el deporte español, puede tachar aún muchos números. Ya había emborronado los del Comunidad Valenciana, a quien la organización de la ronda gala retiró la invitación. Y ayer, los responsables de la Grande Boucle hicieron saber a la UCI que no desea la presencia del Astaná-Würth, heredero del Liberty Seguros. La UCI pidió prudencia al Tour, ya que el equipo de Saiz pertenece al UCI Pro Tour, la nueva liga del ciclismo, y tiene derecho a estar este sábado en el prólogo del Tour. Ha pagado por esa plaza.
La dirección de la vuelta francesa dio por la tarde un paso más. Extrajo del reglamento de la UCI un artículo y se agarró a él: la organización de una carrera puede expulsar a un corredor o a un equipo que «dañe gravemente la imagen del ciclismo». El Tour considera que las detenciones y los datos desvelados por la 'Operación Puerto' son motivo suficiente para sacar de su ronda al equipo de Saiz, apartado de la dirección pero copropietario del grupo deportivo.
Los ciclistas del Astaná estaban citados esta tarde en Madrid. Mañana tenían asiento en un avión: a Estrasburgo, el punto de arranque del Tour. El viaje queda cancelado. El Tour prefiere que Vinokourov, Beloki, Contador, León Sánchez, Nozal, Kasheschkin, Bazayez, Jaksche y Davis vean la carrera a distancia. La aparición en apartamentos de Eufemiano Fuentes de documentos que vinculan al médico canario con la preparación física y farmacológica de 15 corredores de la plantilla del Liberty ha hecho reaccionar al Tour. Además, en un extracto del sumario de la 'Operación Puerto' desvelado por el diario 'El País', Manolo Saiz, director del equipo azul, reconocía su relación con Fuentes y que cuatro de sus corredores -Heras, Nozal, Vicioso y Serrano- habían sido clientes del doctor insular.
Vinokourov se va
Para el Astaná es un golpe letal. Su líder, Vinokourov, fichó a finales de 2005 para, por fin, aspirar al primer puesto del Tour. No parece, en principio, implicado en la red de dopaje. Por eso ha iniciado los contactos con varios equipos franceses para disputar el Tour. Si se va, con él lo hará el patrocinador principal, Astaná, un conglomerado de empresas de Kazajistán que siempre estará a rueda de Vinokourov. Sin el kazajo, sin financiación y en medio de un escándalo de dopaje que aún manchará más nombres, la supervivencia del equipo es un imposible. Para colmo, la Vuelta a España hará suya la decisión del Tour. Todo apunta hacia el final del 'espíritu Once', el conjunto que modernizó el ciclismo español y que ha caído víctima de la necrosis endémica que ahoga a este deporte: el dopaje.
No es el único damnificado. Alemania puede quedarse sin su buque insignia: Jan Ullrich. Los papeles de Eufemiano Fuentes y José Luis Merino Batres, el hematólogo supuestamente encargado de la infraestructura de la trama, citan en un lenguaje codificado a 'JAN' y al 'hijo de Rudicio'. Según los investigadores, 'Rudicio' es Rudy Pevenage, el padre deportivo y asesor personal de Jan Ullrich. Y 'JAN' es Jan. Ullrich. En las anotaciones donde figuran esos apodos siempre aparece el número uno, el más importante. Hay datos de 2004, con lo que en los próximos días, en función del goteo del sumario, pueden aparecer más revelaciones de peso.
Ante estas informaciones, la dirección del Tour pidió ayer al T Mobile que borre de su alineación para el Tour a Ullrich y también a Sevilla, otro de los nombres que, al parecer, figura en los papeles. El ciclista manchego fue fotografiado por la Guardia Civil cuando entraba en uno de los pisos donde Fuentes almacenaba su arsenal de dopantes. El Tour no les quiere en su casa. Pero un portavoz del equipo alemán defendió a sus corredores. «JAN puede ser, por ejemplo, Jan Hruska. Todo son especulaciones. Y Ullrich nos ha negado que Fuentes sea su médico». El Tour decidirá: si el T Mobile insiste, también puede quedarse fuera.