Dos individuos acusados de intentar realizar el llamado timo del dinero tintado fueron detenidos por agentes de la Ertzaintza ayer en Basauri, cuando intentaban estafar a un vecino de la localidad.
Los detenidos han sido acusados de intentar realizar una estafa que consiste en hacer creer a la víctima que papeles tintados de un determinado color terminarán siendo papel moneda después de aplicarles un proceso químico, según ha informado el Departamento de Interior. Los autores de los hechos suelen pertenecer a bandas organizadas que haciéndose pasar por hombres de negocios de un país africano intentan convencer a sus víctimas de que pueden sacar mucho dinero en metálico.
Según fuentes policiales, uno de los detenidos consiguió estafar con este procedimiento un total de 150.000 euros a un vecino de Barakaldo, el pasado año. Los estafadores consiguieron mediante engaño que la víctima se trasladase a París donde otros dos cómplices culminaron la estafa. Por este motivo fueron arrestados en su momento. Sin embargo, la Ertzaintza ha determinado que durante el año 2005 y principios de 2006, los implicados continuaron con este tipo de estafa en el País Vasco.
El último intento de llevar a cabo el timo tuvo como víctima a un vecino de Basauri.
Los estafadores eligen a la víctima, preferentemente una persona de negocios o que pueda disponer en poco tiempo de cantidades importantes de dinero. Tras contactar con ella y ganarse su confianza, le hacen creer que son importantes empresarios de su país. Por ello, se ven obligados a blanquear dinero a través de negocios por medio de la colaboración de una persona que recibirá una generosa comisión por su colaboración.
Un billete real por dos falsos
Los encuentros entre estafadores y sus víctimas tienen lugar en hoteles, donde los timadores les explican que el dinero tintado es una forma de sacar el dinero de su país burlando así los controles aduaneros y que ahora necesitan un billete auténtico por cada dos tintados para que recobre su estado original. Una vez convencido de todo el proceso con una demostración en la que los timadores utilizan billetes auténticos entintandos con algún producto que incluso puede ser betún, el estafado con afán de obtener un beneficio sin riesgo alguno, entrega una cantidad de dinero en curso, en algunos casos cantidades millonarias.
En el posterior proceso, una vez sustituidos los billetes auténticos por simples cartulinas, y con la escusa de que deben esperar unos minutos hasta que se complete el proceso, los estafadores desaparecen del lugar, mientras el perjudicado espera en vano que termine el proceso.
A los detenidos se les han incautado diferentes instrumentos y artilugios utilizados para llevar a cabo el engaño.
El pasado marzo, la Ertzaintza detuvo a tres personas en la localidad de Bilbao acusados de estafar un total de sesenta y siete mil euros al regente de un locutorio de la capital Vizcaína mediante el mismo procedimiento.