Caía el quinto toro de la tarde cuando se produjo la marabunta. Como si hubieran visto al mismo demonio, así abandonaron los tendidos buena parte de los aficionados que acudieron al cuarto festejo de la feria de San Pedro. El España-Francia del Mundial de Alemania propició que la lidia del toro que cerró plaza se celebrara en la intimidad. Fue tarde de transistores y carruseles. Allí estaban los matadores en la arena, tratando de solventar la papeleta mientras el respetable soñaba con mandar a su casa a los Zidane y compañía.
Del sexto toro poco hay que contar. Como sus hermanos, apenas se mantuvo en pie, huyó a tablas, escarbó y se empleó con genio y poca clase antes de pararse definitivamente. Eduardo Gallo no cayó en la desidia, porfió con generosidad y se metió entre los pitones. Aun así no hubo emoción. Frente al primer ejemplar de su lote, un toro con fondo de genio y de temperamentales arrancadas, el salmantino no logró imponer las alturas del engaño, ni el ritmo de la faena. Los continuos enganchones, la brusquedad en el manejo de la franela y la falta de remate de la mayor parte de los muletazos impidió el necesario acoplamiento. Toro y torero terminaron recelando el uno del otro.
Jiménez, poderoso
César Jiménez refrendó en Burgos su excelente momento. Solvente, poderoso, confiado, se montó encima del toro que hizo tercero. Con su segundo, otro inválido, el de Fuenlabrada compuso un trasteo compacto, bien estructurado. No atosigó a su oponente en los comienzos de faena, poco a poco fue ligando las series de muletazos con la derecha: tocó con sutileza, corrió la mano con despaciosidad, administró los tiempos entre pase y pase y nunca retiró de la cara del toro el engaño. Dos circulares en los medios y una serie de pases por alto precedieron a un pinchazo y una estocada casi entera. Paseó una merecida oreja.
...Se me olvidaba: Finito de Córdoba estuvo en Burgos, incluso hizo el paseíllo. Y poco más. Con el toro que rompió plaza, un inválido sin clase ni recorrido, tuvo la vergüenza de mostrárselo al público. Sin embargo, frente al cuarto, otro animalito con necesidad de cuidados intensivos, se desinhibió de toda responsabilidad. Con la espada perdió los papeles y diseñó una nuevo mapa de todas las salidas por carretera desde Burgos capital.