CC OO entregó ayer 160.000 firmas en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo en defensa de los intereses de los empleados públicos, entre las que figura la del secretario general de la central, José María Fidalgo. Los trabajadores denuncian la congelación salarial que padecieron en 1997 -la medida formaba parte de un plan de ahorro emprendido por el Gobierno del PP para entrar en el euro-, a pesar de que la existencia de un acuerdo laboral que preveía una mejora de sus retribuciones.
El sindicato espera reunir otras 40.000 «personaciones» antes del 15 de julio, fecha en la que termina el plazo para la presentación de rúbricas. Su abogada, Carmen Perona, informó que letrados de Estrasburgo mantienen que los gobiernos españoles «incumplen constantemente normativas comunitarias». En sintonía con esta opinión, adelantó que CC OO prepara otra nueva denuncia sobre la «homologación de títulos». De momento, el elevado número de firmas contra la congelación salarial provocará, casi con toda seguridad, una vista pública, según la letrada. «Si esto se confirma, en la Sala se sentarán los letrados del Gobierno y de CC OO», añadió.
Fidalgo explicó que su central no pretende recuperar el dinero adeudado a los trabajadores por la decisión del Ejecutivo de 1997, sino denunciar la vulneración de derechos fundamentales, como la libertad sindical. Si al final Estrasburgo se pronuncia a favor de los empleados públicos -precisó-, lo que ocurrirá es que se abrirá una negociación al respecto.
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