El secretario del Tesoro de Estados Unidos, John Snow, en una carta al director del diario 'The New York Times', Bill Keller, califica de «irresponsable» la revelación de un programa secreto que espía transacciones financieras internacionales. El pasado viernes, varios periódicos publicaron la existencia de estas operaciones de espionaje, paralelas a otro de escuchas sin autorización judicial de comunicaciones por teléfono y electrónicas entre Estados Unidos y el extranjero.
A pesar de las críticas, el Gobierno de Washington ha emprendido una campaña de defensa de ambos programas porque los considera imprescindibles en la lucha contra el terrorismo.
En la misiva dirigida a Keller, y que el Departamento del Tesoro dio a conocer ayer, Snow señala que se trata de un acto «nocivo para la seguridad de los estadounidenses y las personas que aman la libertad en todo el mundo». «Al publicar esa información, pese a las reiteradas súplicas de funcionarios de alto nivel, incluido yo mismo, el diario ha minado un programa contraterrorista altamente exitoso y ha alertado a los terroristas sobre los métodos y las fuentes que se manejan para seguir sus rastros financieros», asegura el secretario del Tesoro.
«Ofensivas»
Snow también dice que son «incorrectas» y «ofensivas» las «acusaciones» de Keller de que los esfuerzos de su departamento para convencer al diario de no publicar la noticia fueron «poco entusiastas». «No hay nada más alejado de la verdad. En los pasados dos meses, el Tesoro se ha empeñado en un diálogo enérgico con el periódico, desde los reporteros que escribieron la historia al jefe de la delegación en Washington, hasta usted mismo», explica.
En su misiva, el secretario detalla todas las reuniones mantenidas entre la Administración y 'The New York Times', incluida una entre el propio Snow y Keller, con el «explícito propósito» de convencerle de que «no publicaras la noticia». «Te hablé del verdadero valor sobre el programa para derrotar al terrorismo y busqué impresionarte sobre el daño que se haría con la publicación», subraya.
Snow detalla también cómo el director del diario, al parecer, defendió la divulgación de la información por considerar que los propios terroristas conocen los métodos usados por el Ejecutivo estadounidense y que han cambiado sus sistemas de envío de dinero. «Tu actitud delata una arrogancia pasmosa y una profunda falta de entendimiento de cómo funciona el programa», le advierte Snow.