El Gobierno vasco pidió ayer a José Luis Rodríguez Zapatero que ponga en marcha «de manera inmediata» el diálogo con ETA para «desterrar la actual incertidumbre». Una confusión que el Ejecutivo de Ibarretxe vincula con decisiones judiciales como la imputación del delito de colaborar con la organización terrorista a dos empresarios navarros y al dirigente del PNV Gorka Agirre.
El Ejecutivo autonómico elaboró en su habitual reunión de los martes una declaración que fue leía por la portavoz, Miren Azkarate, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. El tripartito denuncia en su escrito «la situación de confusión y confrontación que rodea en los últimos días el proceso de paz», advierte que «éste no es el camino» y llama a mantener, pese a todo, la «serenidad, tranquilidad y claridad».
La declaración lamenta el excesivo «ruido político, judicial y mediático» en el momento actual. «Ruido porque al lehendakari se le imputa por defender el diálogo con todos los partidos, incluido Batasuna; ruido porque se detiene a empresarios como si fueran peligrosos delincuentes; ruido porque se imputan delitos de colaborar con banda armada a responsables político; ruido que sólo genera con- fusión y desaliento», subraya el Gobierno vasco.
Como fórmula para superar las dificultades, urge a Rodríguez Zapatero a abrir ya el «diálogo oficial» con ETA. Al mismo tiempo, considera que los partidos vascos deben «redoblar sus esfuerzos y su trabajo para acordar las garantías que hagan posible este otoño el inicio del diálogo multipartito».
Preguntada acerca de si el Gobierno comparte las críticas del consejero Joseba Azkarraga a Fernando Grande-Marlaska, al que acusó de actuar «como el guerrero del antifaz», la portavoz sólo dijo que hay que aportar «tranquilidad y sosiego, y no generar más ruido».