El secretario general y 'hombre fuerte' de ERC, Joan Puigcercós, y el presidente del partido, Josep Lluís Carod-Rovira, acordaron ayer aparcar sus diferencias sobre el futuro de la formación hasta después de las elecciones autonómicas del próximo otoño. Ambos dirigentes encabezarán la candidatura republicana por Barcelona.
La ejecutiva del partido independentista celebró una reunión extraordinaria en la localidad barcelonesa de Castelldefels para analizar las causas del fracaso de ERC en el referéndum del Estatuto, las divergencias internas y el cuestionamiento político de la figura de Carod-Rovira. La dirección de ERC decidió primar la unidad ante los comicios y posponer el debate interno sobre la estrategia, la política de alianzas y el futuro de algunos dirigentes caídos en desgracia, como el propio Carod-Rovira.
El presidente de la formación encabezará la candidatura de ERC por Barcelona y Puigcercós será su 'número dos'. La decisión, que fue adoptada por unanimidad, pretende, según explicó Carod-Rovira, «sumar esfuerzos» y ofrecer a los electores «la mejor imagen de una ERC fuerte». «No son unas elecciones menores y vamos a por todas», justificó.
Apoyo sin fisuras
Por su parte, Puigcercós, que había condicionado el acuerdo con Carod-Rovira a que tuviera el apoyo sin fisuras de la ejecutiva, se comprometió a «poner toda la carne en el asador en el nuevo ciclo político» e imprimir a la estrategia política de ERC un perfil de «más izquierda y más catalanismo», un objetivo que fue suscrito también por Carod-Rovira. La propuesta de tándem electoral será ratificada por el consejo nacional extraordinario de ERC el 22 de julio, fecha en la que quedarán formalizadas todas las candidaturas al Parlamento catalán.
Puigcercós, que precisó que no abandonará su escaño en el Congreso hasta el último momento, quiso evitar «lecturas erróneas» sobre su inclusión en la lista en clave de «debate sucesorio», y aseguró que Carod-Rovira seguirá siendo el presidente del partido y el candidato a la Generalitat.
Carod-Rovira informó que su partido no ha definido todavía cuál será su política de pactos, pero adelantó que no se guiará por «influencias y el dictado de ciertos núcleos del poder económico», en referencia a CiU, y tampoco será «complementario» de otra formación, en alusión al PSC y el PSOE. ERC, añadió, «no hará ningún pacto postelectoral ni por el nombre, ni apellido, ni origen de los candidatos, sino por programa de gobierno».