En la celebración del 650 aniversario de la fundación de Elorrio hubo ayer un espacio vacío. La escultura de mármol labrado y bronce que había sido colocada el lunes en el jardín del palacio Arespakotxaga-Azkarraga como recuerdo de tan importante efeméride desapareció durante la noche. Alguien consiguió 'levantarla' pese a sus 400 kilos de peso.
La noticia, sin embargo, no trascendió hasta que concluyó el acto que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, presidió en el Ayuntamiento. Siguiendo el programa previsto para la jornada, el alcalde de la villa, Agustín Asua, anunció la suspensión de la inauguración del monolito. Aludió a la lluvia y a la presencia de algunos radicales concentrados frente a la Casa Consistorial, que increparon a las autoridades. Más tarde, el mandatario municipal confirmó que la pieza había sido sustraída.
En la empresa eibarresa Alfa Arte, encargada de dar forma al monolito, no tenían noticia del robo a primera hora de la tarde. Según informaron a este periódico, la escultura se colocó el lunes por la mañana. «Fue fijada al suelo de forma provisional, ya que el Ayuntamiento esperaba asentarla de forma definitiva sobre una base de hormigón que iría bajo tierra», explicaron, todavía atónitos ante lo ocurrido. «Tiene un peso cercano a los 400 kilos», recalcaron.
El monolito, valorado en 3.000 euros, ha sido realizado con mármol de Markina. Sobre él se colocó una placa de bronce con la inscripción 'Elorrioko Udala' y el escudo de la villa entre ambas palabras. Debajo, en la parte izquierda, se han escrito tres pasajes de la carta puebla y, en el lado contrario, el logotipo del 650 aniversario con el lema 'Harresitik gerorantz' (De las murallas al futuro). En la parte inferior se han plasmado los años 1356 y 2006.
El alcalde de la longeva villa reconoció sentir «impotencia» ante el robo, pero quiso restar importancia a este acto vandálico en tan señalada jornada. «Lo que realmente importa es que estamos conmemorando el 650 aniversario de Elorrio que, en definitiva, supone un homenaje a todos nuestros antepasados», enfatizó.
Un ilustre hijo de la villa, el ex-lehendakari José Antonio Ardanza, se encargó de dar lectura al documento fundacional de la villa o carta puebla otorgada por el conde Don Tello, señor de Vizcaya. Reconoció que el texto era «difícil de leer y más aún de entender» porque estaba «redactado en castellano antiguo». Aun así, quedó claro que la localidad fue creada para evitar las incursiones de «los de Guipúzcoa» que entraban en la provincia «a robar, é facer mal é daño».
El actual lehendakari recordó que Elorrio fue construido «en tierras de la anteiglesia de San Agustín de Etxebarria» para convertirse en una localidad «atractiva y moderna», tanto en el siglo XIV como en el XXI. «Las aguas que en Udala hacen nacer el río Zumelegi sentirán una especial emoción al pasar por Elorrio», concluyó Ibarretxe.