La ropa capaz de detectar problemas de salud y los robots implantados para impedir la obstrucción de las arterias serán una realidad próximamente gracias a la nanotecnología, explicaron ayer responsables de la Plataforma Tecnológica Española de Nanoelectrónica e Integración de Sistemas Inteligentes (Génesis), que celebra su primera asamblea en San Sebastián, en el marco del III Simposio Europeo sobre Magnetismo.
Según estos expertos, el sector vive una «auténtica revolución» y su desarrollo en los próximos años tendrá un gran impacto, tanto en la economía como en la vida diaria de los ciudadanos. La salud, los productos de consumo diario, el transporte y los automóviles cambiarán de la mano de la nanoelectrónica. Algunas tecnologías ya están en desarrollo, como los reproductores de MP3 capaces de funcionar sin pilas ni baterías gracias a nanocélulas de combustible, la tinta electrónica que cambia de color según nuestras preferencias y las tarjetas de memoria del tamaño de un sello que pueden contener 25 DVD.
«La miniaturización de todos los componentes es un elemento clave para hacer que las soluciones que hoy en día se están planteando puedan llegar a la sociedad de una manera más cómoda», explica el director general del Cluster de Telecomunicaciones de Euskadi (Gaia), Tomás Iriondo. Los responsables de Génesis admiten que España está un poco atrasada en la nanociencia respecto a otros países de Europa, aunque aseguran que «el tren no se ha perdido». «Quizás esté pasando por la estación», dice el representante del Centro Nacional de Microelectrónica, José Millán.