En lo alto del monte Rontegi se alzan dos grandes tanques. Son los depósitos de agua que garantizan el suministro a los todos hogares de Barakaldo. Hace casi 21 años de su última reforma y el envejecimiento de la pintura ha deteriorado la imagen exterior de las instalaciones. Esta situación motivará, a finales de año, la renovación de la fachada de estas grandes cisternas. Así, el Ayuntamiento ya maneja un proyecto para acometer una rehabilitación que contempla adornar las construcciones con varios dibujos, en los que aparecerán especies marinas -un delfín y varios peces de gran colorido- y algunas aves.
Los depósitos se divisan desde muchos puntos. Sin ir más lejos, al circular por la A-8, la carretera de La Avanzada o Lutxana las moles se avistan con toda facilidad. No obstante su actual aspecto no resulta muy agradable. «La elevada cota y la permanente exposición a la intemperie han causado el deterioro progresivo de sus fachadas», se lamentan los técnicos municipales. El lavado de cara de las estructuras se emprenderá tras el verano. Con un presupuesto de 118.606 euros, las obras deberán prolongarse por un período de alrededor de cinco meses. Y es que, la operación no es nada sencilla.
Integración en el parque
Primero, tienen que subsanarse las deficiencias existentes con el saneado y chorreo del adorno que reviste el exterior. Posteriormente, se plasmarán los dibujos. Para ello, se cubrirán las cisternas con una base de imprimación y dos capas acrílicas. Una vez completada la intervención, se dará tratamiento a las superficies metálicas para evitar su rápido desgaste.
Todas estas actuaciones requerirán de unas medidas de seguridad importantes. «En el suelo se dispondrá una lona de tres metros de anchura que servirá tanto de protección, como para mantener limpio el entorno mientras se desarrollen las obras», apunta el ingeniero en el proyecto redactado para el área local de Infraestructuras Municipales. El mismo documento recoge que, además «se procederá a colocar un andamiaje en la superficie lateral de los depósitos».
A pesar de que casi no se aprecian, unas pinturas con motivos vegetales decoran actualmente los dos grandes tanques. Con un diseño cúbico, tratan de mostrar unos árboles superpuestos. El objetivo: integrar los dibujos en el entorno del parque de Rontegi, junto al que se levantan ambas estructuras de hormigón. La operación se ejecutó hacia 1985 para mostrar una imagen «digna y adecuada» de las instalaciones, que habían sido construidas pocos años antes por el Consistorio baracaldés.