El pasado jueves 24 de junio, en Valencia, un grupo de colectivos encabezados por el secretario de movimientos sociales del PSOE realizó una manifestación burlesca y blasfema contra la Iglesia católica e intencionadamente, haciendo coincidir el lugar y fecha, junto a la catedral de Valencia en el momento de ordenación de presbíteros en ese templo. Con ese acto, esos señores se han burlado de más del 90% de la población española que es católica, y de todos los que sin serlo son educados y respetuosos con las creencias ajenas. Por el bien de la paz social que sus amigos alteran, es preciso que usted, señor presidente, llame la atención a sus militantes para que incorporen en sus gestos públicos el talante que usted predica. Y el talante es tolerancia con las creencias católicas, no sólo con las islámicas. Porque debe recordarles que usted y los miembros de su partido gobiernan sobre todos los españoles, y además, gracias al voto de muchos a quienes los suyos ofenden. De esa manera, enseñándoles talante y tolerancia, usted mostraría que ni se alegra, ni alienta esos gestos de indecencia e intolerancia de colectivos marginales que ensuciaron con sus actitudes la ciudad de Valencia.