Nuevo triunfo de Juan Martínez de Irujo, pero esta vez ha llenado su actuación de tinieblas. Fueron mucho más las sombras que las luces. Logró el billete para la final del Torneo del Cuatro y Medio de San Fermín al doblegar (22-19), con muchos más apuros de los previstos inicialmente, a Galarza V, que fue mejor que el campeón de Ibero en el peloteo y mucho peor en las jugadas de resto. De hecho, acusó nueve tantos de saque.
Es manifiesto que Irujo no es un especialista en la 'jaula'. No hay nada más que revisar su historial para comprobarlo. Tiene dos títulos del Campeonato Manomanista, la modalidad por excelencia de la pelota a mano profesional, y otros tantos en el Campeonato de Parejas, pero todavía blanquea en el Torneo del Cuatro y Medio. Es, por tanto, su asignatura pendiente.
Ayer, en el frontón Arizbatalde de Zarautz, se encogió en la 'jaula'. Y prosigue vivo en la competición navarrica gracias a sus explosivo saques. Muchos de ellos llegaron a alcanzar una velocidad de 110 kilómetros por hora y dejaron en evidencia las carencias restadoras que exhibió el V de la saga de los Galarza. La diosa fortuna se decantó por Irujo en los momentos decisivos del partido.
Fue el de Zarautz un duelo de contrastes. En el transcurso del peloteo mandó Enrique, que es considerado por los técnicos pelotísticos «como un contrario pertrechado de buenos recursos para desenvolverse en el acotado del cuatro y medio». Incluso a la hora de definir tuvo mayores aciertos que el campeón de Ibero. Acabó nueve tantos.
Su resto de saque resukta muy endeble. Excesivamente quebradizo. Dejar de poner nueve pelotas en el frontis tiene una consecuencia determinate, que es la derrota. Pese a esta circunstancia adversa sumó diecinueve tantos, de los cuales hay que extraer una conclusión. Martínez de Irujo ofreció, como tiene de costumbre, grandes concesiones.
Contra Aimar Olaizola
Mejor no se le pudieron poner las cosas. Colocó un marcador favorable de salida a sus intereses (7-0) para, a priori, afrontar la semifinal sin prisas y marcando a su favor los tiempos de juego. Pero el riesgo es una constante en el amplio repertorio de la estrella de la promotora de los Vidarte. Le superó el rezagado, 7-9 y 8-11, y llegó la intranquilidad.
Volvió a retomar las riendas del choque, 20-14 y 20-17, para finiquitar el compromiso, 22-19, con muchos apuros de por medio. El encuentro se cerró después de 203 pelotazos y 37 minutos escasos de tiempo total de juego. A Juan Martínez de Irujo le espera el próximo viernes en Pamplona, día de San Fermín, Aimar Olaizola, vigente campeón de la distancia, en lo que será una revancha de la última final del Manomanista aunque, eso sí, la especialidad sea completamente distinta.
En el partido con el que se abrió el festival, Xala y Laskurain dejaron en ocho tantos (22-8) a Capellán y Fernando Goñi, sin chispa, con un cierto hálito de cansancio y completamente dominado por su oponente en la zaga. El zurdo vasco francés finalizó 16 tantos, nueve de ellos de aire. Su compañero de viaje bien, muy bien.