El Correo Digital
Lunes, 3 de julio de 2006
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DEPORTES
ATHLETIC
El balón, objeto prohibido
Los jugadores rojiblancos practicarán todo tipo de deportes de montaña y no verán una pelota durante los seis días que durará la concentración de Benasque
El balón, objeto prohibido
BUEN AMBIENTE. Martins y Llorente, en la tarde de ayer haciendo senderismo junto al resto de compañeros. / FOTOS: AIOL
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PLAN PARA HOY
Se decidirá en función del tiempo esta misma mañana. Las previsiones apuntan a que el calor continuará siendo asfixiante, casi abrasador. Por eso, si siguen los planes de hace dos campañas, se espera que los jugadores realicen un circuito de alrededor de tres horas en 'mountain bike'.

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El tiempo de descanso se acabó ayer para una buena parte de la plantilla del Athletic. Desde las ocho de la mañana, trece jugadores del cuadro bilbaíno se encuentran inmersos en la preparación de una nueva campaña. Los voluntarios (Javi Casas y Ander Murillo), los más jóvenes pero con cierto bagaje (Mikel Dañobeitia, Fernando Llorente y Fernando Amorebieta), el repescado Aritz Solabarrieta, los cuatro 'meritorios' del filial ansiosos por ganarse un puesto (Joseba Garmendia, Javi Iturriaga, Beñat Etxebarria y Mikel Martins), además de los tres refuerzos presentados el sábado (Álex García, Josu Sarriegi e Igor Gabilondo) están en marcha. Mañana llegará Fran Yeste, por iniciativa propia, y el ex rojillo Javi Martínez lo hará hoy. Comienza la pretemporada para el cuadro más madrugador.

Pero será un arranque un tanto atípico. Como el de hace dos años, cuando la UEFA estaba en el horizonte cercano. Durante los seis días que estarán en Benasque (hasta el sábado), el balón, ese objeto con el que se ganan el pan y con el que pelean cada día, sólo lo verán por la televisión: en las dos semifinales del Mundial. Sus principales ocupaciones serán los deportes de aventura. Hidrospeed, bicicletas de montaña, rafting... Actividades, todas ellas, con un triple objetivo: romper con la monotonía que provocan casi nueve meses de competición; unir aún más los lazos entre los componentes del vestuario; y cargar las pilas para un nuevo ejercicio.

A la cabeza de la expedición se encuentra Javier Clemente. El baracaldés quiere aprovechar estos días para conocer más de cerca a sus ya jugadores y a los que desean estar a sus órdenes cuando se perfile la plantilla, esos cuatro futbolistas del filial, además de Solabarrieta y Álex García, que quieren ganarse un hueco en el primer equipo. Varios mantendrán en Benasque la primera conversación con el técnico y, quizá, conozcan de primera mano lo que él desea que le ofrezcan.

Pulmones, a punto

Eso, sin embargo, es un asunto 'secundario'. Son días para divertirse, para coger fondo y poner a punto los pulmones de una forma diferente a lo que es habitual a 55 días para que se inicie una ilusionante temporada. A Llanos del Hospital, su cuartel general a 1.750 metros de altitud, los rojiblancos han venido a sudar sí, pero también a disfrutar. Nada de las habituales carreras por Lezama, alrededor del campo de entrenamiento para aumentar la capacidad aeróbica.

Y es que en Benasque no hay barreras, excepto la que regula el paso al parque de Posets Maladeta, donde está situado el Hospital de Benasque, una antigua hospedería para los peregrinos que el rey Alfonso II cedió en septiembre de 1.172 a los Caballeros de la orden del Hospital de San Juan de Jerusalén. Este lugar, convertido en hotel y que dará cobijo a jugadores y cuerpos técnico y médico, era el centro de descanso de los viajeros que se atrevían a atravesar los Pirineos.

Los rojiblancos no irán tan allá. Pero sí gozarán de descensos por el río Esera sobre una balsa hinchable, harán rutas con las bicicletas de montaña -las transportaron junto a su equipaje en los bajos del autobús que les llevó hasta Benasque- e incluso se pondrán las botas de monte, cogerán los bastones y tratarán de ascender alguno de los picos de esta zona de los Pirineos -en 2004 ya lo hicieron con el techo, el Aneto-.

Entonces, esta cumbre representó el punto y final para una satisfactoria experiencia que sirvió para crear fuertes lazos entre los futbolistas, algo necesario en un deporte de equipo como el fútbol. Dentro de siete días, con toda la plantilla al completo, llegará una semana de 'aburrimiento' en Lezama para dar paso a otra fase de puesta a punto alternativa en Tignes. En los Alpes franceses, el balón ya no estará prohibido, pero la aventura, en forma de ski y otros deportes, volverá a ser uno de los ingredientes principales de un menú de altura.



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