El Correo Digital
Lunes, 3 de julio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
EDITORIAL
Verano cultural
Con el inicio del circuito vasco de jazz en Getxo se ha puesto en marcha un verano cultural repleto de acontecimientos en todas las artes y disciplinas a lo largo de nuestra geografía. Una temporada que tiene, además, la virtud de asociar la imagen del País Vasco a distintas manifestaciones culturales, a un disfrute civilizado del ocio y el descanso. En ese sentido, tras las citas con el jazz en Getxo, Vitoria -que cumnple 30 años- y San Sebastián, será la prestigiosa Quincena Musical donostiarra la que tome el relevo con una notable programación en la que se combina con acierto la música sinfónica y de cámara, la ópera y la danza, los conciertos populares y los más elitistas, la extensión cultural a los cursos de verano de la UPV-EHU y la generación de efectos económicos para la ciudad.

Al mismo tiempo, las exposiciones temporales en los museos Artium de Vitoria y Guggenheim de Bilbao, junto con un sinfín de eventos teatrales y musicales en las fiestas de las diferentes ciudades y el broche final del Festival de Cine de San Sebastián completan un calendario cultural que en los últimos años se ha convertido en un notable instrumento de atracción turística y en elemento fundamental de esta nueva actividad económica asociada a la cultura. No en vano, y superada ya la imagen rígida de un destino vasco exclusivamente vinculado a la gastronomía, es seguro que nuestro verano cultural también explica buena parte de esa aportación del 5,2% que el turismo realiza a nuestro PIB. Una aportación que el último año supuso 2.786 millones de euros, una cantidad apreciable, aunque sin estar todavía en consonancia con las posibilidades que derivarían de una óptima conjunción entre una oferta cultural de calidad y un escenario de paz y estabilidad política. De ahí que tanto la oferta del verano como el conjunto de nuestra política de promoción turística sigan precisando de una gestión profesional independiente que aporte cada vez un mayor valor añadido a la industria cultural, así como de una mejor comunicación y comercialización que faciliten el aumento del número de visitantes y su consiguiente impacto en nuestra economía.



Vocento