Unos 3,7 millones de bolivianos acudían ayer a las urnas para elegir los 255 representantes de la Asamblea Constituyente, el marco que prometió el presidente Evo Morales para «refundar» Bolivia, y votar un referéndum autonómico para las 9 provincias del país.
La jornada transcurría sin incidentes destacables. Más de 30 mil soldados y policías custodiaron los 3.877 colegios electorales y las 23.000 mesas. Además, la Unión Europea (UE) y la Organización de Estados Americanos (OEA) enviaron observadores para validar la normalidad del proceso en el país sudamericano que tiene segunda reserva de gas natural del continente después de Venezuela.
La Corte Nacional Electoral (CNE), informó que se presentaron 2.112 candidatos de una docena de organizaciones políticas, entre ellas el partido del Gobierno, Movimiento al Socialismo (MAS), la alianza opositora de derecha Podemos, liderada por el ex presidente y ex candidato presidencial Jorge 'Tuto' Quiroga, y el centrista Unidad Nacional.
Morales, que votó temprano en Villa 14 de Septiembre, en la región cocalera del Chapare, donde afianzó su perfil sindical y político, esperaba repetir el triunfo de 18 de diciembre, cuando ganó la presidencia en una histórica primera vuelta con el 54% de los votos.
Tras emitir su sufragio, dijo en rueda de prensa que confiaba en que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero viaje a Sucre el 6 de agosto para la instalación de la Asamblea Nacional que redactará la nueva Constitución que contemple los derechos de las mayorías indígenas y campesinas, marginadas por siglos.
El gobernante reveló que su homólogo argentino, Néstor Kirchner, «me comentó que había hablado bastante con Zapatero. 'Zapatero es uno de los defensores de tu Gobierno', me dijo el presidente Kirchner en una reunión reservada».
Apadrinar la campaña
La consulta preparada en tiempo récord por el Gobierno del primer presidente indígena del país, se considera un plebiscito a la gestión de cinco meses Morales, «entre otras cosas porque el mandatario se metió de lleno en el debate y 'apadrinó' la campaña de su partido», afirmó el analista Cayetano Llobet al diario local 'El Mundo'.
El vicepresidente Álvaro García Linera, dijo que con la consulta de ayer, «la democracia se está enriqueciendo». De todas formas, Morales se declaró contrario a las autonomías promovidas, asegura, por «la oligarquía» de la provincia de Santa Cruz, al sur del país y donde se concentra la oposición al mandatario, liderada por Quiroga, quién lo acusa insistentemente de permitir «el sometimiento» de Bolivia al presidente de Venezuela Hugo Chávez.