El portavoz del PNV, Iñigo Urkullu, anunció ayer que los meses de julio y agosto serán de «intenso trabajo entre las formaciones políticas» de cara a la futura legalización de Batasuna con el objetivo de que «el panorama esté suficientemente despejado» antes de las próximas elecciones municipales, que se celebrarán en la primavera de 2007.
En declaraciones a 'Catalunya Informació', manifestó que Batasuna «es la primera que sabe lo que hay que hacer» para tener «una formulación ya consolidada», porque, además, su posible legalización «incide en la conformación de la mesa de partidos» que previsiblemente se convocará en otoño.
El presidente del Bizkai buru batzar rechazó que Batasuna pudiera estar «jugando hasta el límite» como en las últimas elecciones autonómicas, porque «existe una Ley de Partidos políticos que el PSOE no está dispuesto a derogar», aunque «sí es posible que la modifique, porque las circunstancias son muy diferentes a cuando el PP la impulsó». En ese sentido, Urkullu sugirió la posibilidad de una interpretación «laxa o flexible» de la ley.
Urkullu abogó por que en la mesa de partidos que ha de constituirse en otoño cuente también con el PP, para que «todos los partidos políticos estén representados para dar solución a un problema que es político». Según el portavoz del PNV, el PP «tiene que ser consciente de que en una solución a un problema político tienen que estar representados todos, los que se dicen constitucionalistas y los que somos nacionalistas».
El líder jeltzale se refirió también a las víctimas, a las que recordó que, «más allá del reconocimiento moral y del resarcimiento económico, somos los partidos políticos los que representamos a la sociedad vasca». Limitó su papel al de «ciudadano individual, con respeto a sus ideologías, pero no pueden ser condicionantes, ni ellas ni cualquier otro grupo».