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Getxo y Etxebarri establecen una veintena de 'zonas prohibidas' para los perros
Las normativas locales castigan el incumplimiento de la ordenanza con multas de entre 30 y 300 euros
Getxo y Etxebarri establecen una veintena de 'zonas prohibidas' para los perros
SUELTO. La mayoría de los municipios exige llevar con correa a los perros. / PEDRO URRESTI
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Conciliar los derechos de los dueños de las mascotas y del resto de la ciudadanía no resulta sencillo. Exige buenas dosis de empatía. Y una normativa que regule los derechos y las obligaciones de los propietarios de los animales. Los ataques de perros calificados como peligrosos y el incumplimiento de la ordenanza en lo relativo a collares y bozales han reabierto la polémica y han empujado a las administraciones locales a endurecer la legislación y las sanciones. En la mayoría de los municipios vizcaínos, se prohíbe a los dueños de los canes llevarles sueltos dentro del núcleo urbano. Algunos ayuntamientos han ido más allá en las restricciones y han establecido zonas prohibidas para los chuchos.

En Getxo sus casi 90.000 habitantes conviven con 7.000 perros. Desde hace siete años los animales no pueden acceder a parques infantiles y algunas zonas verdes de la localidad. En 1999 el Ayuntamiento aprobó una ordenanza que establecía una quincena de zonas vetadas a los perros. Hoy ya son 22, entre ellas Zugazarte, San Martín o Malakate. Un monolito alerta a los vecinos de una prohibición que impide, incluso, que el animal «pise» los terrenos.

La Policía Municipal controla el cumplimiento de la ley y castiga con multas de 300 euros a los dueños que no la acatan. «Se hacen rondas preventivas para informar a los propietarios de las prohibiciones. Si no se hace cumplir la ley la gente que no tiene perros protesta y está en su derecho», justifica Fernando Burzako, concejal de Salud y Medio Ambiente de Getxo.

Los agentes, sin embargo, se olvidan de la literalidad de la norma y aplican la ley «con sentido común». «Dependiendo de la zona y del animal las sanciones son diferentes. Si hay un 'pit-bull' en un parque con niños se tramita automáticamente la denuncia», explica la Policía local.

Hace unas semanas la Corporación de Etxebarri aprobó una ordenanza similar a la de Getxo, que entrará en vigor este mes. El Ayuntamiento repartirá entre los 3.000 dueños de perros que se han contabilizado en el municipio un mapa de la localidad donde se señalan en color rojo las «zonas prohibidas» a la presencia de los canes. Son 22 -igual que en Getxo-, repartidas entre parques, plazas con mucho tránsito y espacios destinados a los niños, que se concentran, principalmente, en el núcleo urbano. No obstante, en Etxebarri la norma no es por el momento tan rígida como en Getxo.

«Los dueños podrán pasar por estas zonas con el perro atado pero no pasearlo o permanecer en ellas», aclara Víctor Molano, concejal de Seguridad Ciudadana de Etxebarri. En la localidad de la margen derecha, por el contrario, el dueño del animal debe «bordear» las zonas vedadas.

Recogedor de residuos

En el mapa que se distribuirá entre los vecinos de Etxebarri se han 'coloreado' también cuatro «áreas restringidas, que en un futuro podrían convertirse en puntos prohibidos, ya que se trata de espacios susceptibles a ser sometidos a proyectos de urbanización», argumenta Molano. Finalmente, se distingue una docena de puntos verdes, localizados en las afueras de la localidad, donde se permite el libre tránsito de los canes. «Con esta normativa lo único que buscamos es establecer unas normas básicas de convivencia entre las personas, sin menospreciar tampoco a aquellas que posean mascotas», justifica el edil de Seguridad Ciudadana.

Junto al mapa, los dirigentes municipales de Etxebarri repartirán también 3.000 'kit' gratuitos con un recogedor de residuos caninos. En las declaradas 'zonas verdes' se colocarán papeleras para el reciclaje de las deyecciones de los animales con dispensadores de bolsas. La normativa de Etxebarri contempla sanciones de entre 30 a 300 euros para aquellos que no cumplan la ordenanza.

A excepción de Getxo y Etxebarri, en el resto de municipios vizcaínos el tránsito de perros es libre, aunque hay localidades, como Basauri, donde se han establecidos horarios «para el paseo y el esparcimiento» en jardines públicos y parques. Desde 2001 los animales pueden correr sueltos en estos lugares desde las diez de la noche hasta las diez de la mañana. Durante el día no. Hacerlo entonces se considera en el reglamento local de Basauri como «una falta leve» y se castiga con multas de entre 30 y 300 euros. Aunque se trata de normativas «que no siempre es sencillo hacer cumplir y que depende, en muchos casos, de la voluntad del ciudadano», reconoce Nekane Etxebarria, edil de Acción Social de Basauri.

Aunque el control del tránsito de los animales compete a la Administración local, la asociación de municipios vascos, Eudel, ha redactado una ordenanza tipo que muchas localidad, entre ellas Bilbao, han adoptado. Una legislación «más permisiva» que incluye la obligación de los ayuntamientos de «ofrecer espacios para el tránsito libre y el esparcimiento» de estos animales en un intento de que el tan llamado amigo del hombre no se convierta en un enemigo para nadie.



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