Según ha informado el Departamento vasco de Interior, el pasado 4 de julio fueron detenidos tres individuos de nacionalidad chilena por su implicación en la utilización de tres tarjetas de crédito robadas horas antes a un particular en un club de golf de la localidad alavesa de Zuya.
Con estas tarjetas y un documento de identidad falsificado, los acusados intentaron comprar en un gran centro comercial de Bilbao un reloj de marca, dos colonias y una tarjeta de regalo, valorado todo ello en casi cinco mil euros. Los empleados del centro sospecharon de los clientes y alertaron a la Ertzaintza, que arrestó a los sospechosos.
Los delincuentes , identificados como LG.H.V., de 33 años, WA.C.S., de 47 años, y FJ.D.C., de 27 años, todos ellos de nacionalidad chilena, portaban un pasaporte expedido en México que había sido sustraído en Santiago de Chile en enero de este año y que había sido manipulado en la hoja de datos para cambiar la fotografía y en los datos de emisión.
La investigación llevada a cabo por al Policía Autónoma vasca permitió relacionar a los arrestados con al menos siete casos de robo y uso ilegítimo de tarjetas. En el primer caso, se les acusa de haber estafado en agosto del año pasado más de 9.000 euros tras la compra de dos relojes en un centro comercial de Bilbao con dos tarjetas robadas a un particular en el parking de un club de golf de la localidad de Getxo.
En el segundo caso, los arrestados sustrajeron una tarjeta de crédito en un club de golf del municipio vizcaíno de Laukariz con la que realizaron compras por un valor de 4.400 euros. Posteriormente, los delincuentes robaron una tarjeta en un club de golf de Getxo y realizaron compras por valor de casi 14.000 euros en un centro comercial de Sestao, mientras que en otro caso realizaron una compra de casi 6.000 euros en un centro comercial de Barakaldo tras haber sustraído una tarjeta en un club de golf de Laukariz.
En otros dos casos, los acusados compraron dos relojes de marca por un valor de 4.400 y 3.600 euros respectivamente en dos conocidas relojerías de la capital vizcaína. Asimismo, están relacionados con una estafa de 2.500 euros en un conocido centro comercial de la ciudad gallega de La Coruña.
Según Interior, los tres detenidos pertenecen a un grupo organizado de delincuentes a nivel nacional con ramificaciones internacionales, con una estructura organizativa en el que están determinada la funciones de cada miembro. Así, una persona se encarga de conseguir las documentaciones para luego falsificarlas, otra del transporte de los miembros que presuntamente se realiza en vehículo, mientras que el tercero sustrae las tarjetas de crédito principalmente en lugares a los que acuden particulares de alto poder adquisitivo y falsifica la documentación. La banda utilizaba un sistema de falsificación portátil para que una vez sustraída la tarjeta a utilizar se pueda falsificar en un período de tiempo muy corto.