El presidente de Babcock ha reiterado esta semana la necesidad de recortar 80 empleos en el área administrativa de la empresa, para devolverla a niveles de rentabilidad adecuados. La crisis prolongada de la empresa y los sucesivos ajustes laborales por la vía de las jubilaciones anticipadas ha desequilibrado la plantilla, según los responsables de la compañía. Así, apuntan fuentes de la dirección, la plantilla de mano de obra directa de los talleres está ajustada -es más que probable que sea incrementada a corto plazo, debido a los nuevos pedidos que acaban de llegar a la empresa-, pero sobran muchos 'indirectos'.
La negociación de este recorte de plantilla se abordará a lo largo de las próximas semanas, dentro de un proceso de conversaciones más amplio, en el que también se pondrán sobre la mesa las futuras relaciones de la empresa con Sepi, ya que los contratos firmados entre ambas partes -que regulaban la concesión de ayudas públicas- están a punto de finalizar.
La empresa cuenta en estos momentos con una cartera de pedidos de 170 millones de euros y el presidente de la compañía, Christian Schmidt, ha asegurado que Babcock contará con recursos financieros suficientes para acometer los trabajos.