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Sábado, 8 de julio de 2006
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POLÍTICA
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El PP califica de «traición a la democracia» la reunión de los socialistas con Batasuna
Barreda subraya que el PSE hizo «doble juego»: «Mientras lloraban a las víctimas se reunían con los terroristas»
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El portavoz de Justicia del PP, Ignacio Astarloa, consideró ayer que la reunión mantenida el jueves entre el PSE y Batasuna fue «una traición a la democracia y un grave error histórico». El dirigente opositor tachó el encuentro de «ilegal e inmoral», porque ataca «los principios mínimos» del sistema democrático y porque ha servido para revivir a un «muerto civil», según la definición que acuñó el Tribunal Constitucional para el partido ilegal. «Se ha resucitado a un muerto civil que había sido declarado inexistente por ser el brazo político de un grupo terrorista», incidió.

Astarloa indicó que la cita de San Sebastián es sólo el comienzo de una serie de reuniones que acabarán en una mesa de negociación política en la que participará Batasuna sin condenar ni rechazar la violencia. El portavoz popular señaló que, para evitar que esta situación se consume, el PP vasco presentará el lunes ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco una denuncia por la vía penal contra el secretario general del PSE, Patxi López, y el coordinador de la ejecutiva, Rodolfo Ares, los dos interlocutores socialistas en el encuentro. La querella se sustenta en la convicción de que la reunión mantenida por PSE y Batasuna es «ilegal a todos los efectos» y vulnera la Ley de Partidos, el Código Penal «y la propia filosofía de un Estado de Derecho».

Astarloa realizó estas declaraciones en los cursos de verano de la Universidad Complutense en San Lorenzo de El Escorial, y acusó al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al PSOE y al PSE de seguir «la agenda fijada» por ETA tras el alto el fuego anunciado el 22 de marzo. Un proceso, dijo, en el que el PP «jamás va a acompañar» al Ejecutivo, ya que todo apunta a que se va a abrir «una negociación política» que incluirá el pago de un «precio político» para que los terroristas dejen de matar.

Insistió en que la reunión, pese a estar autorizada por un juez de la Audiencia Nacional, fue ilegal porque vulneró la Ley de Partidos, el Código Penal y, sobre todo, «la filosofía del Estado de Derecho» porque con los terroristas «no hay que reunirse». Los socialistas vascos, prosiguió, rebasaron «todos los límites» del Pacto Antiterrorista, además de «las líneas rojas» que fijó el PP para el diálogo entre el Gobierno y ETA. La reunión, insistió Astarloa, supuso la «relegalización» de Batasuna, «el brazo político de una organización terrorista».

El dirigente opositor describió la situación abierta como «una habitación» en la que las fuerzas políticas hablan con Batasuna de «autodeterminación, Navarra y referéndum», mientras «en la habitación de al lado» aguardan «los señores de las pistolas y las capuchas» esperando «a que les den lo que piden para dar por acabado el problema». Y si no es así, concluyó, «ya sabemos lo que nos espera».

El guión de ETA

Desde las filas de los populares vascos, también se insistió en las duras críticas lanzadas ya el mismo jueves por María San Gil. Ayer fue su portavoz, Leopoldo Barreda, quien, en declaraciones a TV3, insistió en que el partido de López está siguiendo «el guión marcado por ETA-Batasuna», un camino que, en su opinión, «aleja» a los ciudadanos de la paz porque sólo sirve para que «una vez más» Arnaldo Otegi «se salga con la suya».

Para Barreda, la «foto de la vergüenza y la rendición» que protagonizaron el jueves los socialistas y Batasuna «legitima» a ETA «en menosprecio de las víctimas», algo que, según dijo, ya ha venido ocurriendo durante años de conversaciones no oficiales del PSE con la izquierda abertzale. «Mientras lloraban a las víctimas se reunían con los terroristas», arremetió el dirigente popular, por lo que acusó al PSE de haber jugado «un doble juego» del que debería dar «explicaciones» a la sociedad española.



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