Somos un grupo de profesores que hemos estado liberados para la acreditación del Perfil Lingüístico dentro del programa IRALE. Hace poco algunos medios de comunicación publicaron nuestros resultados y, una vez visto el porcentaje de no aprobados, más del 60%, la ciudadanía puede pensar que somos unos auténticos vagos, o tontos, o ambas cosas a la vez. ¿Ni mucho menos! A casi nadie se le pasa por la cabeza pensar que el 'fallo' no es nuestro, sino del planteamiento hecho por IRALE. Hay que aclarar que lo que hacemos durante todo el curso no tiene apenas importancia; al contrario, todo se pone en juego el día del único examen al que tenemos derecho, y las opiniones de los profesores que han trabajado todo el curso con nosotros quedan olvidadas, haciendo así caso omiso a la tantas veces solicitada evaluación continua.
Como profesionales de la enseñanza, sabemos muy bien que el trabajo y progreso diario tienen mucha más importancia que lo que se pueda mostrar en un único examen, por eso los responsables del Departamento de Educación nos obligan a llevar a cabo tal evaluación continua en nuestros centros y con nuestros alumnos. Entonces, ¿por qué con nosotros no? ¿Por qué no toman parte los profesores que nos han dado clase en los euskaltegis todo el curso a la hora de evaluarnos? Ellos también son profesionales, y buenos, y tienen mucho que decir ya que hacen grandes esfuerzos para prepararnos. ¿Qué es lo que pasa? ¿Que son válidos para darnos clase pero para evaluar nuestra capacidad lingüística no son fiables? Todo esto no es nada nuevo, pero nadie hace nada. De nuestra parte ponemos todo, y no es para menos, ya que nuestros puestos de trabajo están en juego. Amamos el euskara, pero no estamos para nada de acuerdo con el modo en que IRALE lo hace.