El portavoz de Ezker Batua (EB) en las Juntas Generales de Álava, Ritxar Bacete, lidera la crítica contra los responsables forales por lo que considera «un trato de favor» al Alavés. El juntero subraya que a través del convenio «la Diputación es cómplice de la gestión de Piterman».
-¿Cómo valora las recientes comparecencias de Guevara y Verástegui en las Juntas?
-Es la tónica habitual. Se nos oculta información y hay oscurantismo. Se niega la evidencia de que el Alavés cuenta con un trato de favor, pero nosotros queremos defender el cumplimiento de la legalidad. No estamos pidiendo nada fuera de lo común y creo que la ciudadanía tiene serias dudas de que el dinero público se pueda compatibilizar con la gestión de la actual directiva del Alavés.
-Verástegui asegura que por la actitud de los grupos y las críticas empieza «a dudar» de que se renueve el convenio.
-Es curioso, sí. Si se está cumpliendo el actual, como dice, no sé por qué duda de que se pueda repetir. Es un contrasentido y se está faltando a la verdad, porque no se cumple la mayor parte de los puntos.
-La campaña de socios del Alavés va a acabar y no se ha tomado ninguna decisión institucional. ¿Decepcionado?
-La Diputación sólo ha hablado por obligación cuando preguntado. La realidad es que no ha hecho nada, ni una gestión para retirar una campaña que vulnera el Plan de Igualdad.
La deuda
-¿Tienen prevista alguna iniciativa más por parte de su grupo?
-En términos futbolísticos hemos enviado el balón a quien puede hacer algo. El diputado general debería dar un ultimátum al club para que se cumpla el convenio, que dice que hay que promocionar el territorio. Lo más grave es que la Diputación es cómplice de la gestión de Piterman, así de claro. Están pagando a Piterman la deuda que tiene. ¿Qué empresario no sería feliz así, cuando se cobra por una contraprestación fantasma? De los nueve puntos del convenio se ha cumplido alguno y no de forma íntegra.