La 'operación Marco Belinelli' se enquista. Sus agentes han solicitado al Baskonia «más tiempo» para decidir la respuesta a su ofrecimiento por las próximas cuatro temporadas. El talentoso jugador, de 20 años y 1,96 metros, pese a sentirse «honrado» por la llamada azulgrana, no quiere precipitarse a la hora de decidir su futuro inmediato. Además, de modo paralelo, estudia con similar detenimiento la oferta que ha recibido del Lottomatica Roma.
Según el entorno del escolta internacional, quien ahora mismo participa en la concentración de su selección para el Mundial de Japón, las dos únicas vías de salida de Bolonia que contempla se reducen a Vitoria y a la capital italiana. Y aunque la proposición económica lanzada desde el TAU Cerámica supera con creces a la del Lottomatica -también es la mejor vista por su actual club, el Climamio-, le retrae la alta cláusula de rescisión que implicaría venirse a jugar al Fernando Buesa Arena.
No en vano, Belinelli, el mayor talento que queda en el baloncesto italiano tras la marcha de Bargnani a Toronto, sueña con dar el salto a la NBA en dos temporadas. Es decir, cuando su D.N.I. marque 22 años aspirará a ocupar un lugar preferente en el 'draft' de 2008.
Tanto el escolta como sus apoderados consideran que el blindaje del TAU, en torno a los dos millones de dólares, la misma cantidad que abonaría al Climamio por su libertad, enfriaría el interés que actualmente despierta entre las insaciables franquicias de la Liga más poderosa del mundo. El ofrecimiento del Lottomatica Roma, en cambio, le permitiría volar hacia los Estados Unidos tras el abono de 500.000 dólares.
El sincero interés que se ha tomado el Baskonia -el propio presidente, Josean Querejeta, ha contactado con sus hermanos-, la importante subida de su ficha anual así como el potencial deportivo del Baskonia ejercen de importante contrapunto. La cuestión en este momento es que si estos pros serán suficientemente atractivos en su decisión definitiva.
Decidido a irse
Y es que, a pesar de ser uno de los jugadores más productivos del Climamio, sumido en una profunda recesión, su sueldo no se corresponde en absoluto con su rendimiento deportivo. El próximo ejercicio cobraría un fijo de 120.000 euros en Bolonia y la siguiente temporada, 150.000. En Vitoria, esas cantidades aumentarían exponencialmente. Con el añadido de que siempre recibiría más dinero del que le prometen desde el Lottomatica.
No obstante, Belinelli y los suyos desean meditar al máximo cada paso. Pretenden sopesar con «tranquilidad» todos los pros y contras de ambas propuestas, la baskonista y la romana. Ya que lo que sí parece seguro es que el exterior ha resuelto abandonar Bolonia, ciudad donde se ha desarrollado toda su carrera deportiva. Primero en Virtus y luego en el Fortitudo (Climamio). Así que, salvo que su actual club le ofrezca una mejora contractual por sorpresa, hará las maletas una vez finalice su participación en el Mundial.