A veces basta un trozo de asfalto. Apenas 50 kilómetros en un Tour de más de 3.600. Al Discovery Channel se le presumía un exceso de líderes. A escoger. Ayer, en sólo una hora, se quedo huérfano. Como vino a esta edición de la Grande Boucle. Sin su faro: Armstrong. Sin el dorsal número uno que cogió el amarillo en el prólogo de Puy de Fou, en 1999, y no lo soltó hasta París en 2005. Ayer, el primer ciclista del Discovery fue Savoldelli: en el puesto 19, a más de dos minutos de Gonchar. Peor se agarró a la estela de Armstrong su amigo Hincapie. Arrojado a la plaza 24, a 2.42. Y Ekimov, Rubiera y Egoi Martínez acabaron mejor que los otros dos supuestos líderes, Popovych (a 3.17) y Azevedo (3.55). «Esperaba hacerlo mucho mejor. Habrá que pensar ahora qué hacemos», concluyó tajante el director, Johan Bruyneel, desde un lugar desconocido: la derrota.
Distribuyó la contrarreloj entre ganadores y vencidos. «Landis, Menchov y el T Mobile salen muy reforzados». Los suyos, no. «Hincapie no ha tenido un buen día». Puesto a sacar alguna conclusión positiva, se fijó en Leipheimer, presunto rival hasta ayer. «Levi ha perdido el Tour». Eso le costarán los seis minutos de rémora. Y aún con el recuerdo latente de los Tours de Armstrong, Bruyneel no cedía el relevo. Todavía quiere alargar su era. «La crono ha sido un día importante, pero no decisivo».