 MAL AL BLOQUEO. Fernández, Subiela y Sevillano se ven superados por el remate de un delantero canadiense. / RAFAEL LAFUENTE |
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| ESPAÑA 1 - CANADÁ 3 |
España: Sevillano, Subiela, Pérez, Suela, Moltó y Fernández (sexteto inicial); también jugaron Hernán, Saucedo, Chaso, García Torres y Palharini.
Canadá: Koskie, Winters, Meehan, Soonias, Lewis y Younberg (sexteto inicial); también jugaron Grapentine, Wolfenden, Bernier, Munday y Cardinal.
Parciales: 25-16, 18-25, 16-25, 22-25.
Árbitros: Afín (aragonés) y Fernández de Miguel (riojano).
Incidencias: Unas trescientas personas en el Palacio de los Deportes. |
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El tercer enfrentamiento en cuatro días entre España y Canadá ofrece varias conclusiones, la mayoría negativas, aunque quizá Anastasi saque provecho de ello en el futuro. El equipo español ha ido perdiendo intensidad a medida que pasaban los partidos. En el primer choque ante los canadienses obtuvo una meritoria victoria por 3-1, pero ya en el segundo evidenció sus insuficiencias. Tras un buen comienzo (2-0), acabó cediendo el partido. Ayer en Logroño las buenas sensaciones sólo perduraron en el primer parcial. Después, Canadá exhibió una superioridad no esperada.
Al bloque nacional, joven y en su mayor parte inexperto, sobre todo a causa de bajas importantes, le cuesta mantener la intensidad, tanto en ataque como en defensa, con cierta continuidad. Se atasca en los momentos clave. Y eso le pasa factura.
Anastasi, ex jugador de primer nivel italiano, tiene diez días por delante para reducir los males del equipo e intentar ofrecer en la Liga Europea que se disputa en Turquía una buena imagen. Sin más exigencias.
El buen juego español en el primer set se sustentó en la fortaleza de la línea defensiva compuesta por Suela, Moltó y Pérez, las acertadas recepciones de Valido y los potentes remates de Pérez. Esa fue la mejor cara de la selección española, aunque duró poco más de veinte minutos.
Después, desapareció la intensidad en defensa, también superada por una mayor confianza del ataque canadiense. En ataque, los jugadores españoles perdieron el acierto del primer set y motivaron la reacción de Canadá, que desde entonces dominó el partido a placer.
El bajón de juego español se tradujo en el 25-18 en contra del segundo parcial. En el inicio del tercero ambos equipos prometieron más igualdad, pero pronto el ataque español perdió la estela canadiense (8-4), para terminar con un claro 25-16 en contra.
El cuarto set, última oportunidad de España para mantenerse en el encuentro, permitió ver a un Anastasi muy enfadado ante la actitud de sus jugadores en la elaboración del juego ofensivo. Canadá se marchó pronto (5-1) y se aseguró el triunfo con facilidad (21-14). Sólo una reacción final del equipo nacional maquilló el resultado de este último set (25-22). El Torneo Bilateral termina con un balance negativo de 1-2 ante la selección canadiense. A partir de ahora no se puede fallar.