Una mujer de 63 años dio a luz la semana pasada a su cuarto hijo en un hospital británico, tras seguir un tratamiento de fertilización con el especialista italiano Severino Antinori en una clínica que la BBC sitúa «en la antigua Unión Soviética». Patricia Rashbrook tuvo mediante cesárea un bebé sano, bautizado provisionalmente como JJ, en un hospital de Brighton, en el sur de Inglaterra.
La mujer tiene ya tres hijos -de 26, 22 y 18 años- producto de su primer matrimonio, pero ninguno de su segundo y actual marido, John Farrant, de 60 años. «Tenemos un hijo adorable», ha dicho el feliz padre. «No lo habríamos hecho si creyésemos que no vamos a ser unos buenos padres. Los dos estamos muy sanos y nos sentimos muy jóvenes, y tenemos amigos que se han comprometido a hacerse cargo del niño si a nosotros nos ocurre algo», asegura la madre, que es psiquiatra. La pareja ha recibido unas doscientas cartas y postales de felicitación y una sola, anónima, escrita en 'tono negativo'.
El doctor Antinori es un especialista en fertilización artificial y en este caso la pareja la logró, en su quinto y último intento, mediante el uso de un óvulo donado. El ginecólogo italiano ya ha facilitado la fertilización de mujeres mayores de sesenta años y en 2003 anunció el nacimiento de tres bebés mediante clonación, aunque no reveló su identidad y la comunidad científica es escéptica acerca de que en realidad haya hecho algo parecido.
Un especialista en fertilización de Swansea, Peter Bowens, ha criticado a la pareja basándose en los problemas derivados de la diferencia de edad entre madre e hijo, pero no en la salud del bebé. Bowens puso como ejemplo para su crítica que, «cuando su hijo esté en la edad de los exámenes preuniversitarios, ella tendrá cerca de ochenta años» y vaticinó que este tipo de fertilización no será permitida en Reino Unido en muchos años.
La madre ha dicho que «lo importante en la paternidad no es la edad, sino satisfacer las necesidades del hijo. Nos sentimos muy confiados en que lo vamos a hacer». Rashbrook es la mujer de más edad que ha dado a luz en Reino Unido, donde, en 1997, una galesa de 60 años ya tuvo un bebé. La rumana Adriana Iliescu se mantiene en el registro público como la mujer más mayor que ha tenido descendencia gracias a las técnicas de fertilización artificial. En el momento de nacer su hijo, en enero de 2005, ella tenía 66 años.