Comienza la 'operación jaula' en la zona de riesgo. La Ertzaintza y los Miñones vigilarán desde mañana el entorno del parque vitoriano de Salburua para impedir el tránsito de las 170 gallinas localizadas en las explotaciones familiares cercanas al humedal donde se ha detectado el primer caso de gripe aviar de España. la alerta se disparó el viernes, cuando el Ministerio de Sanidad confirmó que un ave acuática silvestre y sin anillar encontrada muerta en la zona estaba contaminada por el virus H5N1, la cepa más virulenta. Las instituciones insisten en que «no hay riesgo para la salud humana», porque se trata «de un caso veterinario».
La Diputación alavesa ha establecido un control de seguridad en un radio de tres kilómetros alrededor del foco en el que apareció muerto el animal. Se trata de la denominada «zona de protección», en la que están incluidos siete pueblos que aglutinan once pequeñas granjas de aves. Aunque esas gallinas están en casas particulares y no se comercializan, las autoridades han transmitido a sus dueños dos mensajes preventivos. Primero, que las aves deben estar totalmente aisladas con mallas o jaulas. Y segundo, que está prohibido trasladarlos a otro lugar.
Más capturas
De ahí el control que realizarán la Ertzaintza y los Miñones, «que impedirán que esos animales salgan del perímetro de protección y lleguen al resto del territorio», según explicó a este periódico el diputado alavés de Agricultura, Eloy López de Foronda. Él mismo firmó el viernes la orden foral que autoriza esta medida, prevista en el protocolo de actuación puesto en marcha. Ese dispositivo establece un segundo anillo de vigilancia que tiene un radio de 10 kilómetros alrededor de las balsas.
Álava además, «redoblará» los análisis de aves en Salburua, desde hoy mismo, en busca de nuevos casos de gripe aviar. Desde el mes de abril los técnicos capturan cinco ejemplares a la semana, en dos tomas distintas, a través de una sencilla técnica. Colocan jaulas con comida en su interior y las aves entran y se activa un mecanismo que las deja atrapadas. Después, tras liberarlas, los veterinarios mandan los excrementos encontrados al laboratorio de Derio. Desde ahora enviarán diez muestras cada siete días, el doble.
«Vamos a extremar la precaución, pero estamos convencidos de que es un caso esporádico», remarcó López de Foronda. El diputado del PP reconoció estar «sorprendido» por el caso descubierto en Álava, ya que «había pocas probabilidades de que sucediera aquí y ahora, pero estas cosas son imprevisibles».
Y es que la llegada de la gripe aviar a Euskadi ha cogido con el pie cambiado a las autoridades, que a pesar de todo estaban preparadas para este momento. Para empezar, la especie encontrada muerta por un particular el día 30 en Salburua era un somormujo lavanco, en lugar de un cisne o un pato. Además, los expertos no terminan de comprender que el caso haya sido descubierto ahora, justo en la mitad de los dos movimientos migratorios del año -primavera y otoño, cuando hay un mayor tránsito de ejemplares-.
Por si fuera poco, existe un tercer elemento. Y es que el humedal de Salburua era una zona calificada «de bajo riesgo» por el Ministerio de Agricultura. «Casi podríamos hablar de que esto ha sido una cuestión de mala suerte», apuntó López de Foronda.
También se desconoce si el somormujo emigró desde África hasta Álava o si pertenecía al grupo que habita en las balsas de Salburua. El diputado maneja la teoría de que el animal «fue infectado por un ejemplar de paso por Vitoria que portaba el virus, aunque eso es difícil de demostrar».
Alerta
El anuncio de que Salburua ha registrado el primer caso de gripe aviar en España ha disparado la inquietud de los alaveses. Ayer mismo, la Diputación recibió varias llamadas de ciudadanos que aseguraban haber visto palomas muertas, algunas de ellas en Llodio, Montevite o en las cercanías de La Puebla de Arganzón.
José Ramón Aguirrezábal, director del servicio foral de Ganadería, calificó este fenómeno como «absolutamente normal». Lo principal, recalcó, es que «la ciudadanía debe estar tranquila y no cambiar sus hábitos».