Mientras se va recuperando de su paso por la devastadora isla de los 'Supervivientes', donde dice haber olvidado definitivamente a su ex pareja, Terelu Campos, José Manuel Estrada, Pipi, aprovecha para hacer una 'tourneé' y recoger su particular cosecha como famoso de rabiosa actualidad. Esta semana acudió a una espectacular fiesta en el hotel Arts de Barcelona para promocionar la marca de ropa italiana 'Hollywood Milano'.
-Se le ve más delgado.
-Pero sano y encantado, porque, tras cuarenta días en la isla comiendo cincuenta gramos diarios de arroz, tengo el colesterol en su sitio y poco a poco voy recuperando peso. Es una experiencia que volvería a vivir.
-¿A pesar de lo mal que lo pasó?
-Si se refiere a las famosas hemorroides, debo aclarar que no fueron tales, sino un forúnculo que generó una enorme bolsa de pus, cuya infección me llegaba al perineo.
-No siga...
-Fue terriblemente doloroso. Y sólo tomé un antibiótico suave. Al final, me reventó y tuvieron que coserme a lo vivo, sin anestesia ni nada. No esperaba tener tanto aguante. Saber que he sido capaz de soportar todo eso ha elevado mucho mi autoestima.
-¿Fue a la isla a recuperar su autoestima?
-Fui para hacer una catarsis. De repente, me había quedado sin pareja y sin trabajo. Después de más de tres años, se rompe mi relación sentimental con Terelu. Y, tras 23 años como profesional del periodismo deportivo, me quedo en el paro... Así que opté por una solución radical. Y la verdad es que ha resultado una experiencia estupenda, que se la recomiendo a todo el mundo en caso de crisis. He vuelto de la isla como nuevo. He dejado allí todos los restos. Me he reconstruido, me he oxigenado... También quería que la gente supiera cómo soy de verdad y creo haber demostrado que puedo ser amigo de una mujer, sin más. Como me ocurrió con Aída, a la que presté ayuda psicológica.
-Además, ha encontrado una forma de vida.
-Bueno, ¿por qué no? Pero en septiembre vuelvo a lo mío, que es el fútbol y la radio. Estoy muy ilusionado.
Fuera caretas
-Y también se ha creado enemigos.
-Quizá por decir la verdad. Por ejemplo, sobre Jordi Roselló, que es un manso, al que por fin el público ha expulsado de la isla después de que yo le quitara la careta.
-¿Qué le ha hecho Jordi?
-Mire, yo fui al concurso a vivir y dejar vivir. Pero pronto vi que otros no dejaban vivir. A la cara te decían una cosa y por la espalda te ponían verde. Jordi es un vendedor de humo, un encantador de serpientes y fue allí en plan pirata del Caribe, dispuesto a quedarse con el mapa del tesoro. Pero hay gente que es como la carta de ajuste: despedida y cierre.
-En la isla también habló de Terelu.
-Lo necesitaba, porque la ruptura fue completamente radical. Ella no me dio opción de explicarme, ni de hablar las cosas cara a cara. Por eso fui soltando detalles...
-Como lo de los celos.
-Sí, dije que ella tenía conmigo unos celos enfermizos. Y es verdad.
Decepcionado
-¿No le dio usted motivos?
-Qué va. Mientras estuve con ella fui un hombre fiel.
-¿Y Valeria Marini?
-Confieso que fue algo bonito, que a veces echo de menos. Pero eso ocurrió después de romper con Terelu...
-Se recuperó muy rápido, entonces.
-Ya, pues parece que Terelu se recuperó más rápido que yo. Ahora me llegan informaciones de que mientras estaba conmigo ya mantenía largas charlas con su actual pareja. Yo creo que ese Carlos ya estaba en su vida durante nuestra relación. A mí Terelu me ha decepcionado como persona y como mujer.
-¿Qué me dice?
-Sí, ahora me doy cuenta de que el amor es realmente ciego; porque, ¿cómo he podido aguantar todos estos años lo que yo he aguantado?
-¿Y qué ha aguantado?
-Auténtico terrorismo psicológico, porque cuando todo es feo, te valoran poco y te dejan la autoestima por lo suelos... ¿Eso qué es?
-Sin embargo, el que tenía fama de castigador era usted.
-Sí. Yo he he tenido que hacer la digestión de muchas cosas que no me he comido.
-¿No es tan ligón como dicen?
-No soy un ligón. Ahora bien, sí soy muy travieso... Y más revoltoso que Pipi Calzaslargas, de ahí el mote. Pero ni estoy enamorado, ni tengo amigas con derecho a roce... Ahora estoy en un momento en el que me lo tengo que currar.
A base de corazón
-Vive muy bien gracias a la fama que le dio Terelu.
-Ella es el origen y el cordón umbilical de mi popularidad, es cierto. Pero también es verdad que, por esa regla de tres, su novio actual debería ser ahora famosísimo. Y, sin embargo, no interesa a nadie. Así que algo habré puesto yo de mi parte para interesar al público. Yo ya estaba en el medio, soy periodista, no vendedor de coches. Además, ¿qué debo hacer? ¿No hablar de ella? ¿Quedarme en el sofá viendo cómo Terelu le concede una entrevista a 'El loco de la colina' en la que todo el tiempo habla de mí y yo sin decir nada de nada? Pienso que tengo derecho a dar también mi versión y a participar en esto.
-Es usted un sentimental...
-Lo soy. A mí se me gana con el corazón.
-¿Le dolieron las imágenes en las que parecía que la hija de Terelu le rechazaba?
-No, porque eso era totalmente falso. Yo a esa niña la adoro... (En este punto, a Pipi se le llenan los ojos de lágrimas). La llevo aquí, en el móvil (dice mostrando un fondo de pantalla con la imagen de la hija de Terelu). Y lo peor de todo es que su madre no me deja verla.