Un rugido ensordecedor se repite con insistencia en Sestao. Está en cada esquina. Es imposible ser ajeno a su influjo. El inconfundible sonido proviene de 5.000 motos, que no han desembarcado en las calles sestaoarras por mera casualidad. Sus propietarios llegan atraídos por la Fantasy Show Bike, la mayor cita motera de España y una de las más importantes del continente europeo. «Nos juntamos, lo pasamos bien y compartimos nuestra pasión. Es una pasada», proclama Javier Úbeda, un aficionado salmantino.
En el mundo de las dos ruedas, la estética es fundamental. Ataviados con una camiseta negra, botas y vaqueros, los moteros se reconocían a la legua. Abundaron también las chupas de cuero y gafas de sol. «Somos gente muy normal y normalmente no vestimos así», matiza Jorge de la Morena, un aficionado de Zaragoza. «Eso sí, a estos saraos no puedes venir con traje y corbata...», ironiza el joven. A su vera, nunca falta la inseparable Harley-Davison. Es la preferida de los amantes de las motos, la que levanta más pasiones en el mundillo.
Kawasaky, Yamaha, Honda... En Sestao, se pueden contemplar máquinas de innumerables marcas y estilos. Pero las que arrasan son las Harley. Con su brillante carrocería como principal reclamo, estas motos causan furor entre los asistentes. Algunas tienen hasta televisión incorporada. Otras son algo más sencillas, aunque no dejan de impresionar al público.
Modelos ilustres
Modelos clásicos y modernos se dan la mano en el Fantasy Show Bike. La mayoría de las máquinas son de origen americano o japonés, pero algunas son 'Made in Barakaldo': las Lube. Fabricadas en el barrio de Lutxana, una decena de motos de la desaparecida marca están presentes en Sestao. «La tecnología punta de entonces era baracaldesa. Todavía se conservan de maravilla», narra Mario Etxaniz, que acaba de 'rescatar' su Lube del baúl de los recuerdos. «La tenía guardada en el trastero y he decidido volver a ponerla en marcha», explica este bilbaíno, que reside en Madrid por motivos laborales. «Allí la saco poco de paseo. Pero va como la seda, ¿eh?», matiza.
A la entrada del recinto de Las Canteras, se apostan cientos de motocicletas. Y ningún espectador se queda sin echar un vistazo al aparcamiento. En la explanada -de 15.000 metros cuadrados- también hay sitio para la acampada, así como una zona de tiendas y conciertos. «Sin duda, es una de las mejores concentraciones en la que hemos estado», reconoce un grupo de aficionados catalanes.
El encuentro surgió hace diez años de la mano de José Luis Sánchez y la asociación cultural Orni. El Ayuntamiento también participa en la organización el evento, que no se pudo celebrar el año pasado. El motivo: no había un recinto en condiciones para desarrollar los actos. Después de acometerse unas obras de urgencia, la cita ha podido ser recuperada.
Desde el viernes por la tarde, las actividades no dejan de sucederse en Sestao. Ayer hubo una exposición de coches estadounidenses. Los American Cars, Hot Rods y Musclecars destacaron por su vistosidad. Pero hubo otros vehículos, más de andar por casa, con el mismo tirón. Entre ellos, un Seiscientos blanco con retoques morados y los altavoces en el maletero. «¿Qué chulada!», coincidieron varios niños que paseaban por el complejo. El coche lucía varias pegatinas llamativas.
Varios paseos improvisados por el Gran Bilbao completaron el programa dedicado al motor. Ya por la noche, le tocó el turno a los espectáculos musicales. En el concierto, estuvieron 'Rockzzilla' y 'Gotthard', dos de los grupos más 'heavyes' y con mayor tirón del momento. A estas actuaciones se unieron sendos streptease: uno masculino y otro femenino.
Hoy le toca el turno a una ruta moto-turística por Las Encartaciones. Será partir de las 10.30 horas. La salida se realizará desde la Alameda de Las Llanas, en las cercanías del campo de fútbol. «Nos gusta sacar la moto de paseo y presumir», bromean los impulsores de la iniciativa.